Como lo hizo Mele con el MNBA Neuquén, Garabito dona obras al MALBA
El pintor Ricardo Garabito acaba de donar 31 de sus obras al Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), donación que coincide con una muestra dedicada a la obra de este singular artista plástico, uno de los protagonistas destacados del arte nacional de la segunda mitad del siglo XX. Por <b>Oscar Smoljan. </b>
APUNTES DE LA CULTURA
La obra donada al museo comprende trece pinturas, seis dibujos y doce esculturas y el gesto del artista es destacado por el museo como “una enorme contribución a la tarea de promoción y divulgación del arte argentino y latinoamericano”, además de ser, según el escrito oficial del MALBA, “la primera vez que un artista de gran trayectoria decide donar en vida un conjunto de sus obras más representativas al museo”.
Este tipo de gestos de parte de los artistas son de destacar. El MNBA Neuquén recibió numerosas donaciones de artistas a lo largo de sus diez años de vida, pero ninguna tan importante como la producida a finales de 2010 cuando Juan Melé -en vida también- decidió legar a nuestro museo, y a nuestra ciudad, sesenta y dos obras que abarcan todos los momentos más importantes de su vida como artista. Una colección única en el mundo.
Melé fue uno de los fundadores del Arte Concreto en la Argentina y formó parte activa de las denominadas vanguardias geométricas de los años 40, una corriente de la cual devendría más tarde todo el arte moderno argentino con proyección internacional.
Ese legado fue un reconocimiento único de un gran artista, ya fallecido, a un museo del interior del país, por lo que es motivo de satisfacción para cualquier amante de la cultura ver que esos gestos siguen repitiéndose, como en el caso de Garabito y el MALBA.
En una complicada situación económica, para todo el planeta, como la actual, la adquisición de nuevas obras para los museos es siempre un tema sensible y crítico. El Estado tiene una gran parte de responsabilidad en esa tarea, pero muchas veces, las iniciativas privadas, como las que surgen de las empresas o, en este caso, la decisión de un artista de donar un cuerpo de obra fundamental a un museo, son muy importantes y destacables.
Garabito nació en Trenque Lauquen en 1930 y pertenece a la generación de Jorge de la Vega, Ernesto Deira y Luis Felipe Yuyo Noé, entre otros. Su producción está signada por su estilo característico y personal que lo identifica y destaca.
Bautizado “el artista secreto” por el experto curador Marcelo Pacheco, Garabito mantuvo un perfil más que bajo en los años 60, cuando las performances y los happenings del Di Tella marcaban el ritmo del arte con una sobreexposición del propio artista a la par de la obra. En ese tiempo, Garabito se mantuvo casi oculto en su taller de Barracas trabajando según los dictámenes de la tradición de los antiguos artistas de taller.
Su historial de exposiciones no es muy abundante por cierto. En 1998, tras catorce años de no exponer, Garabito finalmente montó una muestra en el Centro Recoleta. Casi diez años después, en 2007, volvió con una retrospectiva en MNBA porteño y ahora, donación mediante, podemos verlo en una muestra en el MALBA.
Oscar Smoljan
Director
MNBA Neuquén