“Con $ 98.000 por mes cualquiera vive bien”

Por Redacción

Mis amigos Carmelo y Lucía siguen muy enojados… Ellos, mis vecinos, son jubilados y, como la mayoría de los argentinos pertenecientes a la mal llamada “tercera edad”, gozan de los beneficios del PAMI (?)… Bueno, un poco de ironía no viene mal, y la verdad es que no me interesa incursionar en un ámbito que tiene ya demasiados protagonistas para ello como es “la política”, pero hay lógicas que no escapan al común de los denominadores y es la realidad la única protagonista de este breve relato. Nos encontramos en una veterinaria, algo poco afín al tema que nos convoca, pero como estábamos tratando sobre mascotas, palabra va y viene salió a relucir el tema de los remedios y por ende la salud de nosotros también, porque últimamente no hay diferencia entre el precio de uno u otro, y no podía estar ausente el maltrecho PAMI y sus consecuencias sobre los golpeados jubilados. Que los medicamentos no se consiguen, que los médicos no cobran en tiempo y forma, que los responsables del PAMI desmienten a los médicos y dicen que están al día con sus pagos… Lo cierto es que hoy me desayuno con que el “bombón de un cumpleaños” o “la frutilla de la torta”, nada menos que el titular del PAMI, percibe todos los meses en concepto de haberes la módica suma de $ 98.000… Si, su sueldo es más alto que el de la señora presidenta de la república. Y, así las cosas, la conversación con mis vecinos Carmelo y Lucía tiene lógica. Habida cuenta que si este señor cobra ese dinero, de allí para abajo en la escala de jerarquías, palabras más palabras menos, y como dijo el presidente de Uruguay Pepe Mujica, “a los funcionarios nos pagan una torta de guita”. Por ello también esta lectura. Es fácil comprobar que surjan los motivos que causan estos desbarajustes financieros en la prestación de servicios por parte de la obra social más grande del país en donde, por ejemplo, faltan medicamentos, hay médicos que se borran por la pobre capita que le abonan de acuerdo a la especialidad, y muchas falencias comprobadas en un sistema que recibe mensualmente millones de pesos y los distribuye a su gusto para cualquier cosa menos para lo que fueron asignados. Algún día estos funcionarios que hoy NO prestan atención a los mayores estarán en la misma vereda y allí quizá comprendan que la juventud no es eterna e inexorablemente con las arrugas también llegarán los achaques lógicos del paso de un tiempo vivido más o menos con normalidad y será entonces todo igual a este nuestro presente: ellos recorriendo hospitales, clínicas, consultorios, y pidiendo lastimosamente un turno para ser atendidos como cualquier mortal –porque en esas instancias no hay dinero que alcance–, o cuando se encuentren con otros de su edad haciendo cola para que les asistan y contengan como se merecen. Aquellos que tienen padres o abuelos deberían pensar que los afectos se demuestran con hechos para que algún día el futuro no les devuelva “cargos de conciencia”. Infieles a su propia pertenencia política (si es que la tienen) quizá jamás leyeron que una mujer joven alguna vez dijo que los únicos privilegiados eran los abuelos y los niños… no solamente los parientes de ellos. Ricardo Bustos DNI 7.788.556 Capiovi – Misiones

Ricardo Bustos DNI 7.788.556 Capiovi – Misiones