Contactaban a las víctimas hasta por Internet



Si hay algo que dejaron claro los responsables de la estafa con cheques de Petrocerv es que contaban con una amplia disponibilidad de medios para elegir a sus víctimas y pergeñar la maniobra para perjudicarlos.

Sólo de esa manera pudieron concretar la operación más alejada de Río Negro y Neuquén conocida hasta el momento, porque el damnificado vive en San Juan y entregó semillas por un valor de 15.000 pesos que nunca aparecieron.

Lo que tampoco pudo ver el afectado fue la cara de las personas que le hicieron traer desde la provincia de Cuyo a Neuquén 250 kilos de semillas de cebolla.

“Me citaron para un día y una hora determinada, pero un rato antes llamaron para avisarme que tenían un compromiso impostergable y no iban a estar para atenderme. Me dejaron la dirección de Petrocerv, ahí dejé las semillas y me entregaron el cheque por el monto que antes habíamos acordado. Ahora me doy cuenta por qué no me podían atender”, relató con indignación José Gabri.

“El que llamó en principio era un tal Gustavo Cornejo Miguens, que se presentó como encargado de compras. Después, cuando hablamos del pago, apareció este Mastrostéfano”, describió el hombre en contacto con “Río Negro”.

“Lo que todavía no puedo explicarme es cómo consiguieron mis datos. Tenían mi número de teléfono y poco después me mandaban datos por correo electrónico o fax. Se nota que estaban bien preparados”, continuó Gabri, que además de los 14.580 pesos no cobrados del cheque sin fondos contabiliza entre las pérdidas al viaje a Neuquén para entregar la mercadería y el IVA que obligatoriamente debe pagar al fisco.

“La consulta inicial que hicieron fue por 400 kilos de semilla. Yo dudé, porque el único que me compra esa cantidad en todo el país es Expofrut, pero consulté en el Banco Francés y me dijeron que las referencias eran buenas. La venta final fue de 250 kilos y el pago fue con un solo cheque, del Citibank, fechado para el 22 de noviembre”, agregó la víctima.

El emprendedor sanjuanino aseguró que no sabe cuánto tiempo le llevará recuperarse de la estafa que padeció, porque “soy un productor de mediana escala y con esto me desestabilizaron por completo”.

Además del aspecto económico, Gabri fue engañado en su amabilidad, porque incluso pensaba visitar el campo en Río Negro en el que le dijeron iban a usar las semillas. (AR).

Nota asociada: Megaestafa con cheques: Los sospechosos hacían negocios sin dar la cara


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Contactaban a las víctimas hasta por Internet