Contra el horror, Francia empuña libros

Por Redacción

FRanck iovene

AFP

En Francia la literatura encarna los valores de resistencia, quizá por ello frente a los ataques en París los franceses desenvainaron dos obras convertidas en todo un símbolo: el “Tratado sobre la tolerancia” de Voltaire en enero y “París era una fiesta” de Ernest Hemingway este mes.

Después de los ataques de enero contra el semanario satírico “Charlie Hebdo”, una mujer policía y un supermercado judío, el “Tratado sobre la tolerancia” fue enarbolado por manifestantes durante la histórica movilización de repulsa y se vendieron más de 120.000 ejemplares.

Y desde 13N la novela póstuma “París era una fiesta” ha redoblado su popularidad y encabeza las listas de ventas. Relata la estancia del escritor estadounidense en París en los años 1920 en un homenaje a la ciudad, rebosante de actividades culturales.

“Si tienes la suerte de haber vivido en París cuando joven, luego París te acompaña donde vayas, todo el resto de tu vida, ya que París es una fiesta que nos sigue”, escribió Hemingway, autor también de “Por quién doblan las campanas”.

Ahora los franceses depositan ejemplares delante de los escaparates ametrallados por los yihadistas o los alzan durante los minutos de silencio en homenaje a las víctimas.

“Responder a la barbarie con los libros es muy francés. Nos recuerda que Francia es una nación de tradición literaria”, explica el escritor Pierre Assouline.

“Más que el relato en sí mismo, lo simbólico es el título de la novela de Hemingway” y, en el caso del ensayo de Voltaire, “su contenido político y moral”, explica Assouline.

Bertrand Mirande, de la editorial Folio, destaca que el libro de Voltaire “nos conecta con nuestra historia, con nuestro pasado, con nuestra civilización, y nos permite oponer la cultura al oscurantismo, la cultura a la barbarie”.

“¿Puede ser la lectura una terapia? ¿Puede permitirnos entender lo que ocurrió?”, se preguntaba el crítico literario François Busnel.

Seguir leyendo, reflexionando, propone Antoine Leiris, un periodista que perdió a su mujer en la matanza en El Bataclan. “No tendrán mi odio”, les dice a los asesinos en un mensaje humanista que ha dado la vuelta al mundo.

Leiris tiene un hijo de 17 meses al que quiere ayudar a mantener “los ojos abiertos”. “Espero darle armas para que se mantenga en pie. Pero armas de papel, pinceles, notas musicales y no kalashnikovs”, dice.