Centenaria legislación democrática y cooperativa
La Ley 11.388 fue un arduo trabajo legislativo en un marco republicano, recogiendo y reivindicando valores y convicciones cooperativas. Sin embargo, fue derogada por un decreto de gobierno militar.

Hace cien años se promulgaba la Ley N° 11.388 que reconoció a la Cooperativa y a su subsector económico específico, estableciendo reglamentos apropiados para guiar su constitución y el funcionamiento: por ejemplo, cooperativas agrícolas. Hasta entonces, las Cooperativas estaban impropiamente subordinadas al Código de Comercio.
Esta transformación legislativa, admitió la naturaleza jurídica propia de las cooperativas, otorgando autonomía e independencia al sector no lucrativo, respecto del sector lucrativo, propio del Código de Comercio.
Estos cien años de historia legislativa cooperativa, aún truncada por militares y sus adláteres con un mero decreto de facto (el 20.337/73) no deben quedar atrapados por la omertá cómplice de corporativismos imbuidos de inercias dictatoriales; los mismos que avalaron la justificación del anteproyecto militar del aludido decreto, le acompañaron, lo sostuvieron y sostienen, sin ética pública, desde la supervisión, control y sanción del sector.
De la ley al decreto de facto
Mientras la empresa comercial apunta principalmente al lucro, la empresa cooperativa tiene como objetivo principal evitar intermediarios y abolir el lucro, con la satisfacción equilibrada y proporcional de las necesidades de sus asociados. Ciertamente, una auténtica cooperativa debe apuntar a ofrecer bienes y servicios de calidad a precios o tarifas justas y razonables, ejerciendo y expandiendo más, mejor y más barata cultura de la satisfacción.
Por este motivo, legislar en democracia el modelo de Economía Solidaria Civil, consistió en regular uno de los nuevos subsectores económicos en los que concurría y prevalecía la cooperación, porque lograba combinar, por un lado, la lógica de la empresa y, por otro, la de la solidaridad: interna hacia sus miembros y externa hacia los destinatarios; con precios o tarifas a costo real.
La Ley 11.388 fue un arduo trabajo legislativo en un marco republicano, recogiendo y reivindicando valores y convicciones cooperativas; expresando la obstinación de permanecer humanos, solidarios y democráticos, en un mundo que pretendía y pretende mercantilizarlo todo.
No obstante, en 1973 un gobierno militar le dio el tiro de gracia a la Ley 11.388. Mediante decreto 20.337, se dispuso en el artículo 118 que para las cooperativas vuelven a regir supletoriamente las disposiciones del Capítulo II, Sección V, del decreto -también de facto- para Sociedades Comerciales 19.550 … (cínicamente), cuando se concilien(?) con las de esta ley y la naturaleza(?) de aquéllas”; rematando con toda insolencia a través de su artículo 119, que abroga totalmente la ley general de cooperativas 11.388.
Entonces, ¿cómo no defender los valores solidarios civiles y republicanos cooperativos, sin envalentonar a los verdugos de la democracia y del cabal cooperativismo?
*Experto Coneau en Cooperativismo .

Hace cien años se promulgaba la Ley N° 11.388 que reconoció a la Cooperativa y a su subsector económico específico, estableciendo reglamentos apropiados para guiar su constitución y el funcionamiento: por ejemplo, cooperativas agrícolas. Hasta entonces, las Cooperativas estaban impropiamente subordinadas al Código de Comercio.
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