“Convierte a las mujeres en vasijas”
Los vientres de alquiler son un negocio en el que se mercadea con seres humanos. El deseo de ser padres o madres y el ejercicio de la libertad humana no implica un supuesto “derecho al hijo”, como el que tiene un coche o una casa. No es de recibo plantearlo como una solución a la baja natalidad. Tampoco se sostienen argumentos relativistas del tipo “la ética se va ajustando con el paso del tiempo”, porque la esta sólo debe responder a la naturaleza de las cosas, a su significado y verdad.
La clave primera no es plantearse cómo resolver el deseo de quien quiere tener un hijo, sino qué es lo mejor para el que nace. Ni un hijo ni una hija son algo que podamos comprar, vender o alquilar a nuestro antojo, ni de manera total ni parcial. Esta cosificación del ser humano degrada a las personas, y en el caso de los vientres de alquiler convierte a las mujeres en vasijas, a las que se violenta y se deja a merced de quien quiera comprar un hijo a la carta.
Jesús Domingo Martínez
DNI 71.246.596
Jesús Domingo Martínez
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