“Cristina está convencida de su propia mentira”
–Yo dividiría en dos etapas. En Néstor y en Cristina. Son muy distintos. Néstor era un político típico argentino, era más transero, más acuerdista. Hay una frase apócrifa de él que yo no sé si es cierta pero que dice: “Fíjense en lo que hago, no en lo que digo”. Cristina, en cambio, está convencida de su propia mentira, de su propio rol, así como yo creo también que ella está convencida de que es más inteligente de lo que es y está todo el tiempo intentando demostrar eso. Y eso lo hace alguien que es poco inteligente. Y esto más allá de que en los últimos tiempos Cristina pasa por un momento muy particular porque está cada más encerrada, cada vez más sola –dice Lanata. –¿Te ha llamado alguna vez Cristina? –No. Yo no hablo con ella desde hace mucho tiempo. –¿Hablás con alguien del gobierno? –Con algunos hablo. Hablé con todos a lo largo de los años. Muchos han venido acá. Y era gracioso porque muchos, antes de venir acá, lo llamaban a Néstor y me decían: “Che, Néstor sabe que estoy acá”. No querían que los siguiera la SIDE. Ahora me veo con dos o tres de ellos. Tampoco yo me veo con mucha gente. Me aburro. Son todos aburridos. –¿Qué hacés si un día te llama Cristina? –Me encantaría hacerle una nota. –¿Qué le dirías? –Yo tengo preguntas, no respuestas. Respuestas tienen los políticos y los religiosos y yo soy ninguno de los dos. Yo no le podría dar consejos. Sólo le diría que trate de sintonizar con lo que dice.
–Yo dividiría en dos etapas. En Néstor y en Cristina. Son muy distintos. Néstor era un político típico argentino, era más transero, más acuerdista. Hay una frase apócrifa de él que yo no sé si es cierta pero que dice: “Fíjense en lo que hago, no en lo que digo”. Cristina, en cambio, está convencida de su propia mentira, de su propio rol, así como yo creo también que ella está convencida de que es más inteligente de lo que es y está todo el tiempo intentando demostrar eso. Y eso lo hace alguien que es poco inteligente. Y esto más allá de que en los últimos tiempos Cristina pasa por un momento muy particular porque está cada más encerrada, cada vez más sola –dice Lanata. –¿Te ha llamado alguna vez Cristina? –No. Yo no hablo con ella desde hace mucho tiempo. –¿Hablás con alguien del gobierno? –Con algunos hablo. Hablé con todos a lo largo de los años. Muchos han venido acá. Y era gracioso porque muchos, antes de venir acá, lo llamaban a Néstor y me decían: “Che, Néstor sabe que estoy acá”. No querían que los siguiera la SIDE. Ahora me veo con dos o tres de ellos. Tampoco yo me veo con mucha gente. Me aburro. Son todos aburridos. –¿Qué hacés si un día te llama Cristina? –Me encantaría hacerle una nota. –¿Qué le dirías? –Yo tengo preguntas, no respuestas. Respuestas tienen los políticos y los religiosos y yo soy ninguno de los dos. Yo no le podría dar consejos. Sólo le diría que trate de sintonizar con lo que dice.
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