Cristina pidió mesura a los gremios, que quieren subas de hasta el 20%

Oficialmente se dijo que no se habló de montos. Sindicatos prevén este porcentaje de aumento. La entidad está en medio de una fuerte interna.

Redacción

Por Redacción

BUENOS AIRES.- La presidenta Cristina Fernández recibió ayer por primera vez desde que asumió, en forma oficial, a la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) que encabeza Hugo Moyano y una veintena de representantes gremiales, para comenzar a delinear las futuras discusiones salariales, en el marco del denominado Pacto Social».

Aunque la versión oficial señala que «no hablaron de montos ni porcentajes», según supo DyN la central sindical estima que los aumentos de este año, que reclamarán en paritarias «por rama y actividad», deberían rondar entre el 15 y al 20 por ciento.

El vocero formal del encuentro fue el titular del gremio de Obras Sanitarias y segundo de la CGT, José Luis Lingieri -Moyano se retiró antes sin hacer declaraciones, porque tenía «otro compromiso»- en una conferencia de prensa en la Casa Rosada.

Según Lingieri, la presidenta pidió a los sindicatos «mesura» a la hora de reclamar los aumentos en las paritarias y los dirigentes de la CGT destacaron que a cambio, el gobierno «no nos puso condiciones» para la discusión y respondieron brindando su apoyo al «modelo económico» del gobierno.

En ese marco, la CGT se comprometió a «no generar una puja de salarios y precios que nos lleven a una espiral inflacionaria» que dijo: «ya sabemos lo negativo que ha sido para el país».

«La presidenta habló también del pacto social», dijo Lingieri quien destacó que para el gobierno «no es lo mismo que las discusiones salariales» y que «el pacto social consiste en llegar a un gran acuerdo nacional tripartito entre empresarios, trabajadores y Estado» luego de «estos acuerdos sectoriales» a los que arriben «empresas y gremios» en las «paritarias salariales por rama y actividad».

El primer encuentro de Cristina con la CGT fue considerado por los gremialistas como «un gesto importante» de la presidenta, al comenzar el diálogo con los trabajadores, antes de citar a los empresarios.

Junto a Cristina Kirchner estuvieron el jefe de Gabinete, Alberto Fernández y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. No estuvieron en cambio, como se especulaba, el ex presidente Néstor Kirchner y el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, autores del acercamiento.

Entre los representantes de la CGT, además de Moyano y Lingieri, estuvieron una veintena de dirigentes: Omar Viviani (Taxistas); Amadeo Genta (Municipales); Jerónimo Venegas (UATRE y 62 Organizaciones Peronistas); Gerardo Martínez (UOCRA); Ramón Baldassini (Correos); Julio Piumato (Judiciales); Antonio Caló (UOM); José Rodríguez (SMATA); Carlos Schmid (Dragado y Valizamiento); Héctor Recalde (Diputado y abogado de la CGT); y Noé Ruiz (Moda y Publicidad), entre otros.

No estuvieron en cambio los denominados «Gordos» que anunciaron su participación hoy en el clásico asado que el gastronómico Luis Barrionuevo realiza todos los veranos en la ciudad de Mar del Plata, de donde aseguran, saldría un dirigente opositor a Moyano, para disputarle este año la conducción de la CGT. (Ver aparte)

En cambio, la presencia del titular de la UOM -un dirigente cercano a la presidenta Kirchner- en el encuentro que se extendió durante una hora y media, marcó también un aval a la actual conducción cegetista, y en todo caso, a un pacto de convivencia que también se tradujo en beneficios para las obras sociales.

Consultado sobre la posición del gobierno en la interna sindical, Lingieri destacó que con la presidenta «no se habló del tema» y consideró que la conducción de la CGT «es algo que deben dirimir los trabajadores en la Catedral de los trabajadores, que es la CGT».

«Soy dirigente desde hace 40 años, no nací con Menem, soy peronista de Perón y de Eva, trabajé con Rucci, con Ubaldini, no voy a estar en Mar del Plata, acompañaré a Moyano hasta que finalice su mandato en el Consejo Directivo», señaló Lingieri a la prensa.

Lingieri reveló que le dejaron un documento en el que se plantearon «el aumento a jubilados y pensionados, asignaciones familiares, actualización del mínimo no imponible, las cápitas para los jubilados de obras sociales, las paritarias, el salario mínimo vital y móvil, importaciones, igualdad de genero y todo lo que hace a definición de un modelo no solo agrícola-ganadero sino industrial , con aumento del consumo del mercado interno y exportaciones».

Lingieri reconoció que como dijo Moyano la semana pasada, la CGT no cree en el actual índice del INDEC como parámetro para discutir los salarios, sino que insistirán con «los precios de supermercado», es decir, aclaró «con el poder adquisitivo del trabajador».


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora