Cuando el pueblo agota su paciencia, suele hacer tronar el escarmiento




El soberano opinó, fue mayoría su mensaje y produjo un terremoto en el Gobierno Nacional que desorienta a la población, porque el país se paralizó.

Estamos expectantes por saber nuestro futuro.

Un general de la Nación afirmaba que “lo mejor que tenemos es el pueblo, entonces hay que respetar su decisión y no interrumpir la democracia”.

Enfrentamientos entre dirigentes de un mismo sector. Esto pone de manifiesto que existen desinteligencias profundas, las cuales paralizaron el funcionamiento de las instituciones de un país decadente por el mal desempeño de los mismos, con apetencias personales y no por el bien común.

Como argentino esperanzado que piensa en las futuras generaciones, les sugiero que recapaciten, porque primero está la Patria, después el movimiento y, por último, los hombres.

Es una imagen nefasta que recorre el mundo, que avergüenza, tratándose de un país rico en recursos humanos y naturales, pero con dirigentes políticos inoperantes que desconocen la voluntad popular.

Ayúdanos, Señor.

Antonio Enrique Serrano

DNI 8.124.570

Viedma


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Cuando el pueblo agota su paciencia, suele hacer tronar el escarmiento