Cuando la droga golpea y el Estado sólo responde con la Policía
Enrique Camino ecamino@rionegro.com.ar
VIEDMA (AV).- La escasa presencia del Estado, en la que sólo la Policía rionegrina acude, provoca condicionantes a las familias que intentan sacar a sus hijos adolescentes del camino equivocado frente a las adicciones. El atolladero se les presenta cuando fracasan las gestiones personales para conseguir talleres de oficios o de arte que los contengan. Esta brecha fue planteada por una familia del barrio Mi Bandera luego de un verdadero calvario que tuvo que vivir cuando su hijo se vio envuelto en un conflicto policial y terminó demorado a partir del asalto que sufrió un policía de un sector aledaño. En una denuncia presentada ante el Ministerio Público Fiscal de la Primera Circunscripción Judicial, P.M. T. declaró que durante la madrugada del 2 de diciembre pasado fue convocado a la Comisaría 38ª para que le entreguen a su hijo, demorado junto a otro menor de edad, tras una acusación de robo en una vivienda habitada por un efectivo de la Rionegrina. En ese momento, el personal superior que lo atendió en el edificio policial le informó que su hijo presentaba “escoriaciones” pero al encontrarse con el chico el hombre advirtió que tenía “el rostro desfigurado” como producto de un golpiza en ese lugar. Un operador decidió acompañarlos al hospital Zatti para que el adolescente sea atendido; sin embargo, relató que su hijo salió corriendo y desapareció, con lo cual le perdió el destino. Él relató a “Río Negro” que en ese momento se desató una persecución policial. “Yo salgo detrás de ellos desesperado para evitar mayores consecuencias”, recordó. Ínterin, según información emitida por la jefatura de la Policía, se anunció que la Comisaría 38ª había sido tiroteada –presuntamente– por los mismos detenidos del intento de robo a la vivienda policial. P.M.T. indicó que durante esa mañana, cuando seguía en la búsqueda de su hijo en moto, fue detenido por la Policía y que uno de los efectivos lo sentenció diciéndole que “le devolvería a su hijo en una bolsa de nailon”. En contacto con este medio, su esposa Valeria exhibió fotografías de su hijo en la que se advierte el rostro tumefacto. Ambos se preocuparon porque –en estado de shock y bloqueados por no saber qué rumbo tomar– han golpeado puertas del área de Desarrollo Social. Hasta ahora no tuvieron respuesta. La ayuda que piden es que al chico “lo internen” por los problemas de adicciones o bien “nos den una mano” insertándolo en un taller en el que pueda aprender un oficio, manifestaron a este medio. P.M.T. reveló que hasta el momento la solución parcial encontrada fue que desde el Juzgado de Instrucción Nº 2 existe una promesa para evitar la prosecusión de la causa penal a cambio de que el joven cumpla con algunas pautas de conducta y continúe los estudios secundarios.
RÍO NEGRO
Enrique Camino ecamino@rionegro.com.ar
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