Cuidarse, aun cuando no nos cuidan

Por Redacción

Cuando cunde el mal ejemplo los resultados no son los esperados. No bastó con ver lo que pasaba en Europa, con los antivacunas y desatender medidas de prevención.


No se aprendió nada del cumpleaños en Olivos y otros encuentros similares del poder. Desde el mismo gobierno se propició el relajamiento. Convocar a actos partidistas masivos como los del 17 de octubre, 17 noviembre y 10 de diciembre del año pasado, o a reuniones especiales con el medio artístico, o a espectáculos masivos sin cuidar el distanciamiento y sin usar el barbijo, han sido el detonante de un aumento de casos de Covid-19.


Por supuesto que una población que ve estas irregularidades del poder, en vez de no copiarlas, las imita y los resultados están a la vista. Gracias a la vacuna las consecuencias no son tan terribles. Pero hay decesos y eso no se puede perdonar y menos cuando el mal ejemplo se imparte de quienes tienen que velar por el bienestar general.
El gobierno debe asumir su responsabilidad y el pueblo, más allá de lo que hace erróneamente quien los dirige, debe transitar por la buena senda y no por el camino equivocado.


Hay que cuidarse, aún cuando no nos cuidan. Quien gobierna privilegia el voto por sobre las vidas humanas. Criminal. Nada de lo que hace el gobierno está en el marco de la Ley. El pueblo no debe remedar estos hechos. Hay que demostrar que uno posee valores y educación a diferencia de la política gobernante.

Buenos Aires

Rodolfo C. Castello
rccastello@hotmail.com


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