Estelares alza la copa de vino en San Patricio del Chañar para celebrar sus treinta años de música
La banda platense será parte del Sunset Cierre Vendimia en Bodega Malma, junto a Emma Horvilleur, Manu Martínez y artistas regionales. El guitarrista Torio Bertamoni habló con Diario RÍO NEGRO de la relación de la banda con el , del proceso creativo alrededor de Los Lobo, su reciente disco; del implacable Sistenma Nervioso Central, que cumple veinte años y de lo que Estelares resultó ser tras treinta años en la ruta del rock.
El próximo fin de semana, Estelares volverá a Neuquén para ofrecer un show que combinará las canciones de Los Lobos, su último disco; con canciones clásicas y no tanto, más las de Sistema Nervioso Central, su consagratorio disco de 2006 que está cumpliendo nada menos que veinte años.
Pero no será este un show más: la banda platense forma parte del lujoso line up que cerrará, este sábado, el ciclo Sunsets que organiza la bodega Malma en San Patricio del Chañar. También serán parte Emma Horvilleur y Manu Martínez y los artistas regionales Catalina Jaz, Dj Abril y Darío Arcas. La jornada contará con la animación de Bebe Contepomi.
Las entradas para el Sunset Cierre Vendimia, que se desarrollará de 15 a 23 en los jardines y en el interior de la bodega, están disponibles en tuentrada.com. Para más información actualizada del evento se pude consultar el Instagram de Malma.
Hablemos de vinos
Pero volvamos a Estelares. Hay un dato de la biografía reciente de la banda platense que resulta insoslayable dado el contexto: hace apenas una semana fue parte del Wine Rock en Mendoza dos semanas después lo será de Sunset Malma en Neuquén. ¿Casualidad? “No es tan casualidad”, aclara Víctor “Torio” Bertamoni, uno de los guitarristas estelares.
“Todas nuestras familias disfrutamos mucho de los vinos, nos regalamos cajas de vino para nuestro cumpleaños, disfrutamos mucho el vino. En mi caso es la bebida alcohólica que consumo en cenas, cotidianamente vino tinto en sus diferentes variedades; nos gusta el vino así que tiene un plus ir a este tipo de eventos, a veces tenemos tiempo y recorremos y conocemos viñedos o bodegas. Tiene ese plus que el vino nos representa mucho”, revela Torio en un momento del extenso diálogo que mantuvo con Río Negro, desde su casa de La Plata.
El gusto de Estelares por el vino tuvo punto más alto cuando, a fines de 2023, tuvo su propia edición limitada de Malbec que una bodega mendocina de Luján de Cuyo le dedicó para celebrar el primer Luna Park de la banda. “Una partida de una bodega que ya ahora se terminó pero lo hicimos con muy buena gana”, recuerda Torio que se guardó una botella ya vacía, por supuesto.
“Fue una bodega mendocina chiquita que nos hizo probar una variedad de tintos y elegimos la más pesada, la más espesa, la que tenía más cuerpo” recuerda Torio entre risas.
“Suele pasar con diferentes artistas amantes de la cultura del vino, un caso es Juanchi Baleirón con su Malbecaster que arrancó hace un tiempo, hay artistas que tienen sus vinos, en otro caso fue una tirada pequeña para nuestros fans, fue una propuesta muy independiente y artesanal de una persona que hacía sus vinos en Mendoza”.
Hablemos del show en el Sunset Malma
Estelares llegará a Neuquén la triple misión de presentar sus canciones más nuevas, incluidas en Los Lobos, el más reciente disco editado en julio del año pasado; los clásicos, que ya son unos cuantos; y buena parte de Sistema Nervioso Central, el disco bisagra en la historia de la banda que está cumpliendo veinte años. Sí, es el disco que incluye “Un día perfecto”, “Ella dice” y “Aire”. “Nos gusta tocar las canciones que más se conocen, así todo el mundo se integra”, asume el guitarrista sabiendo que a esta altura el público estelar involucra a unas cuantas generaciones.
Estelares dice que hará la suya, que verá cómo está la cosa en el parque y que tocará tan fuerte como lo crea necesario… hasta cierto punto. “Son eventos que generan climas muy especiales, que agrupan varias disciplinas alrededor del vino, gente que va a disfrutar de eso y aprovecha y escucha música en vivo, gente que va a escuchar la música y aprovecha el vino, así que se da toda una interdisciplina que se genera un clima muy lindo. Disfrutamos mucho participar de estos festivales porque nos cruzamos con colegas, nos presentamos ante público que quizás no nos fue a ver a nosotros precisamente y nos termina viendo, así que siempre se genera esa adrenalina y ese disfrute. Y siempre nos genera un gran placer celebrar la cultura del vino”.
Hablemos de la música de Estelares
“Es una foto de lo que somos hoy”, supo decir Manuel Moretti, cantante, guitarrista autor de casi todas las canciones de Estelares, a propósito de Los Lobos. ¿Qué muestra esa foto? Responde Torio: “Por un lado, la experiencia de ir grabando nos fue dando algunas horas de vuelo y alguna pericia para registrar nuestras canciones con el sonido que buscamos o que imaginamos. A eso se refiere Manuel con lo de la foto, es una foto auditiva del momento en que estamos hoy, todos como ejecutantes, Manuel como autor y compositor, letrista, cantante. Yo creo que estamos en un momento en que nos sentimos cómodos, hacemos nuestros álbumes de una manera bastante espontánea, lo ensayamos, después vamos al estudio, nos juntamos y grabamos sin mucha vuelta. Así fue este último disco, grabamos rápido con el registro interpretativo natural de cada uno; y eso es la foto de Los Lobos”.

Grabado el año pasado en Romaphonic por Eduardo Pereyra y Martín Pomares, producido por Germán Wiedemer y con un arte de tapa de Juan Soto. Los Lobos nos recuerda que para Estelares todos los momentos son buenos momentos para sacar un disco. O bien tienen un muy afinado timing para hacerlo. O las dos cosas. “El rumbo lo marcan las canciones”, destaca Torio cuando explica el modo en que le encuentran la vuelta a las composiciones que terminan en los discos. “Y nosotros ahí vamos detrás con nuestros arreglos musicales y nuestras interpretaciones, pero el rumbo lo deciden las canciones”.
¿Cómo le suena el disco a la banda? Torio dirá lo suyo al respecto: “Lo escucho natural, lo escucho que nos representa porque así sonamos en vivo o en la sala. Creo que el trabajo de producción de Germán y Martín dio en el clavo y en la tecla para que no se deformen las canciones”.
El disco tiene un solo invitado, Maximiliano Timczyszyn, guitarrista de Guasones, quien toca pedal steel en “Como cría el leopardo”, que, en palabras de Torio, “es una reversión que hicimos del tema que originalmente incluimos en nuestro segundo disco allá por el 96. El pedal steel es una guitarra que se toca con un hierro que deslizás por las cuerdas. Es una canción hermosa que quedó más hermosa aun con una versión más al día de hoy, actualizada, con esta formación que es hoy Estelares».
P: ¿Por qué decidieron reversionar esa canción en particular?
R: Nos pareció una hermosa canción que había quedado allá perdida y estábamos tocándola en vivo con un arreglo, una versión que nos gustaba con alguna modificación en el groove, en cómo estaba sonando, entonces a Manuel se le ocurrió rescatarla y ¿por qué no la grabamos de nuevo? y bueno, se grabó, nos convenció también cómo había quedado y decidimos incluirla.
P: ¿Les pasa eso con otras canciones viejas del repertorio?
R: Sí, hay una que es bastante clara y quizás sí la única, pero que fue muy insistente, que es “El Corazón sobre todo”, que la grabamos en ese segundo álbum también, después la grabamos nuevamente en otro álbum y después quedó en vivo en el Luna Park, en una edición que hicimos de una publicación de ese show, que nos gustó cómo había quedado la versión en vivo y decidimos lanzarla como corte de difusión de ese álbum en vivo en el Gran Rex. Ahí la canción se instala definitivamente en el oído de nuestros fans y se convirtió en un himno con el cual finalmente cerramos los shows, se convirtió en nuestra canción quizás más importante, pero eso fue luego de dos versiones en estudio y la tercera en vivo, así que sí, a veces darle una oportunidad a una canción porque a uno le parece que todavía nadie la escuchó, está bueno.
P: ¿Tiene algo en particular de ese segundo disco? Porque las dos canciones que me contás son de ese segundo disco, como que hay algo ahí que quedó pendiente, ¿no?
R: Sí, sí, el segundo disco también es un disco que queremos mucho, que tuvo cero difusiones, quizás por eso, ¿viste? Fue nuestro fin ahí con la compañía, con Del Cielito Récords, grabamos dos álbumes con ellos y la verdad que el segundo quedó un poco postergado y olvidado. Tiene hermosas canciones y también fue grabado muy naturalmente ahí en el estudio Del Cielito en aquellos años 90 y pico, 96, y la verdad que tiene lindas canciones, tiene canciones como “Rodeos”, como “Cría el Leopardo”, “El Corazón Sobre Todo” y otras más que son muy lindas, que la verdad que puede ser por eso que a veces nos dan ganas de rescatar alguna de ese álbum.
P: Los discos terminan siendo lo que son con el paso del tiempo, pero en ese momento ustedes quizás sospechaban que en Sistema Nervioso Central había canciones que tenían un potencial para hacer lo que realmente fueron. ¿Qué sentían que tenían en ese momento con ese disco?
R: Sí, fue hacer un disco que quede coherente, armado de una manera más clásica, porque hacíamos canciones… nosotros éramos de no darle mucha bola a la forma de la canción, y eran discos más arty, por ahí, o más expresivos, pero mucha gente se quedaba afuera, porque el lenguaje de la canción tiene ciertas reglas y maneras que recién entonces empezamos a darle más bola, y ahí aparecieron esas canciones de Sistema Nervioso Central.
No sabíamos tampoco qué iba a pasar, pero, por ejemplo, el primer corte es “Aire”, que increíblemente y como rareza, es una canción que no tiene estribillo. Empieza con una intro de guitarra, viene el verso, vuelve la intro de guitarra, otro verso, y así va sucediendo la canción, con una historia contada por Manuel. Esa canción se convierte en el corte principal, con el cual empieza a sonar el disco en radios y demás.
P: Y cuando tomás esa foto, que traes un disco, hoy, ¿qué sentís que eran Estelares en ese momento, musicalmente hablando? En aquel momento estaban empezando a hacerlo, necesitaban ese disco, como toda banda, un disco con un puñado de hits. Y veinte años después, ¿qué ves de ese disco, qué escuchás?
R: Veo a esa banda, quizá con las mismas ganas que hoy, de hacer canciones y empujar ese combo que es una banda de rock. Siempre tuvimos el ánimo de ir subiendo escalones, aunque pequeños, ir avanzando y conseguir grabar un puñado de canciones, que para nosotros era lo más importante, siempre lo es, en definitiva. Somos una banda que se armó para tocar en vivo, para grabar las canciones, cada tanto, es lo que nos gusta hacer como hoja de ruta.
Y eso no es poco, porque después internamente tenés un montón de giras, cada álbum depara un montón de sorpresas, o sea que es algo que nos gusta mucho hacer y que para eso estamos. Así que ese álbum era eso, una intención, una mochila cargada de canciones y dijimos a ver a dónde la podemos llevar, con Juanchi alentándonos a que sean más redondas, a que estén mejor armadas.
Todo eso lo tomamos con toda la energía y la paciencia y grabamos ese álbum que hoy lo veo muy bien, es un álbum difícil de hacer, es un álbum icónico, porque es difícil, un álbum que no se sabía qué canción elegir para que sea corte porque todas eran posibles o potenciales hits, de hecho, tiene tres o cuatro que son muy difundidas.
P: Siguiendo con esta idea del disco como una foto de la banda, ¿qué foto ven cuando escuchan las canciones de Sistema Nuestro Central, veinte años después?
R: Lo de la foto es algo que a mí me gusta usar, foto auditiva es como una foto de imagen, de verte en ese momento, cómo eras o cómo sos actualmente, según lo que estés mirando, pero ese álbum, Sistema Nervioso Central, es tal cual, es un álbum del 2006 que tiene el frenesí juvenil y en un punto el arrebato de cómo grabar y de cómo presentarse, eso se ve todo, se escucha en el álbum, y también esa fuerza de querer hacer canciones redondas, que era nuestro trabajo con Juanchi Baleirón, que era el productor. Nos decía en ese momento que las canciones no tenían los estribillos suficientemente armados, porque éramos más anárquicos para hacer canciones; entonces ahí fue como, bueno, péinense para la foto, que dentro de veinte años la vamos a volver a ver, pónganse una remera limpia, que vamos a hacer algo para que quede lindo, y entonces ahí se ve y se escucha. Y fue tal cual, porque veinte años después ahí estamos, no?
P: Dicho todo esto, ¿son la banda que quisieron ser?
R: Yo creo que sí, tal cual, me gusta eso, lo que quisimos ser es lo que estamos siendo, y además siempre fuimos lo que quisimos ser porque no nos molestó ni nos jode transitar el camino, con los escollos, con los escalones que haya que subir. Siempre nos pareció que el siguiente paso que dimos fue porque había que darlo.
Somos una banda que dejó algunas canciones en el inconsciente de la gente, quizá no se conozcan, a veces no se conoce de quién es la canción, por ejemplo, cuando las hinchadas de fútbol cantan “Ella dijo” y quizá ni saben de quién es la canción. Pero yo creo que sobre todo es una banda que permaneció y permanece, y que intenta comunicarse y conectar con una cantidad de oyentes, no importa cuantos, pero creo que eso es lo que logramos, lo logramos desde la sala de ensayo, en nuestros principios, tocando y armando canciones, y tocando para 10, 15 personas en pubs aquí en La Plata. Luego empezó a crecer y hemos girado por todo el mundo, por Europa, por México, con lo mismo, con canciones armadas en nuestra sala y cada vez intentando que sean actuales.
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