“De miseria, pobreza y dolor tiene mucho que enseñar”
Leer, escuchar y pensar, entre tantas otras buenas costumbres, dicen los expertos que son caminos que nos llevan al éxito seguro. Ahora bien, hay que ser cuidadosos con la información de entrada para poder procesarla, filtrarla y decidir sobre su veracidad para no quedar confundido y desubicado ante la verdad. El gobierno, desde la máxima investidura presidencial, insiste en la idea de que los hechos acaecidos en la elección de Tucumán y denunciados por todo el arco opositor atentan contra el sistema democrático. Esta práctica raya en forma permanente con el delirio, burla y mentira, propios de las personas psicóticas. La psicosis es un trastorno mental importante, de origen emocional, con correlatos biológicos, que produce un deterioro de la capacidad de pensar, responder emocionalmente, recordar, comunicar e interpretar la realidad. Si bien no existe un acuerdo universalmente válido sobre la definición del término psicótico, se toma como referencia la definición conceptual que ofrece el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSMV), que lo considera una pérdida de las fronteras del sí mismo o un grave deterioro de la evaluación de la realidad. Para evitar ser reiterativo sobre el acto eleccionario de Tucumán, pero sí con el objetivo de lograr conciencia, comparto y recomiendo la carta editada por este medio el domingo 30 de agosto del corriente, “sobre el fraude” de Héctor Luis Manchini; y como contrapartida, en idéntico día, la carta “¿Qué es lo raro?” de Fernando Collazo en connotación con los dichos de la presidenta, ya que concluye con: “paren la mano, aflojen un poco, están poniendo en riesgo la democracia, ¡y ahí sí que va a haber grieta de verdad! Señor Collazo, con el mayor de los respetos, un pueblo jamás se equivoca, y lo cierto es que se indigna cuando se satura con tantas mentiras, fraudes y actos aberrantes de sus gobernantes. Le aconsejo que escuche la preocupación que hoy tiene el papa sobre el riesgo de fraude en nuestro país. En forma paralela y en los mismos días, al regreso del partido que Boca jugará en la provincia de Formosa por la Copa Argentina, el jugador del pueblo, Carlitos Tevez, denunció y desnudó en el programa del conductor Fantino la verdadera situación que se vive en dicha provincia. El gobernador Insfrán salió rápidamente a desmentir, y hoy no contento con eso vuelve con otro mensaje en el diario “El comercial” de Formosa con otra frase desafortunada: “Cuando opinamos en un terreno diferente (del fútbol) seguramente tenemos visiones diferentes”. Sr. Insfrán, el ciudadano Carlos Tevez no tuvo una visión diferente de la que tenemos todos los argentinos. Contó, relató lo que todos sabemos de Formosa, y lo hizo desde el corazón, el sufrimiento, la pobreza, desde la miseria humana que presentan muchos políticos, de esa degradante y paupérrima forma que tienen de someter, por la necesidad, a todo un pueblo, a punto tal de que el rédito de perpetuarse en el poder hace posible cualquier acto desleal que raye con la moral, la justicia y las instituciones. El Sr. Carlitos Tevez fue muy claro en todos sus conceptos –ya que con lágrimas en sus ojos y con la voz quebrada nos contó su vida, que no es diferente a la de millones de argentinos–, en particular cuando sostuvo que detrás del paredón donde existe Dubai la gente se “cagaba de hambre”, que en diez días todo se olvidaría como las inundaciones y la gente debería arreglarse por sí sola, y seguirían ninguneados por todos los políticos. Dígame, ¿en qué se equivocó? Podríamos agregar lo dicho por el candidato a presidente Daniel Scioli, quien denuncia permanentemente a los opositores de fomentar campaña sucia, que se pronunció amigo suyo y promete medidas y proyectos demagógicos como el retorno al fútbol de la parcialidad visitante en lugar de enunciar propuestas concretas para la solución de los verdaderos problemas que aquejan a todo un país. El ninguneo siempre forma parte de una segunda etapa de acción, ya que la primera se cumple cuando se sienten descubiertos por la realidad, que es la única verdad. No se puede tapar el sol con la mano, y está visto que él miente. Sidra y pan dulce, entrega de la zapatilla izquierda antes del voto y la derecha después del voto, bolsones de alimentos, droga (cocaína, marihuana), fraguar las elecciones o traer votantes del Paraguay, entre otros, hoy tampoco dan resultado. Comencé mis reflexiones afirmando que leer, escuchar y pensar son caminos que llevan al éxito, por lo tanto insto a los Sres. Insfrán, Scioli y a todo el arco político oficialista a que escuchen, entre otros, al ídolo del pueblo que de pobreza, miseria y dolor tiene mucho para enseñar. Silvano Giacolla Caruso DNI 8.119.343 Cinco Saltos
Silvano Giacolla Caruso DNI 8.119.343 Cinco Saltos