De un barrio a la elite del polo nacional
Con sólo 19 años Mariano Velázquez es considerado uno de los mejores petiseros del país. Su mano para cuidar a los animales lo ha llevado desde su Mosconi natal a los campos de polo de Inglaterra.
En Roca
Un chico roquense humilde y de frases cortas es uno de los protagonistas de uno de los deportes considerados más caro del mundo. Hace unos siete años decidió ser petisero, un rol fundamental en el polo casi tan importante como el que ocupan los jugadores y la caballada.
Mariano Velázquez tiene 19 años y sabe que en la vida “hay que pelearla para hacer lo que uno quiere”. Con esa actitud hace dos años estuvo durante seis meses en la temporada de polo en Londres. De la mano de un polista roquense Facundo Cabana logró cruzar el continente y conocer Inglaterra.
Actualmente reparte sus días entre General Roca y Buenos Aires, todo depende de la actividad deportiva que tengan sus patrones, ya que él es el encargado de ocho caballos en la ciudad y de varios en la capital.
Con una sencillez que lo describe de pie a cabeza cuenta –subido a su caballo preferido- que “el mejor polo del mundo se juega en Buenos Aires”, aunque siempre tiene la expectativa de volver a Londres.
A Mariano le brillan los ojos a la hora de hablar de los triunfos de los animales que están bajo su cuidado y a pesar de que es un deporte muy caro para practicar, hace unos días en Pehuajó tuvo la posibilidad de formar parte de un equipo y de ganar el torneo.
Durante el tiempo que duró la entrevista nunca se bajó del caballo. Sólo lo hizo para la despedida. Mariano asegura que a su familia no le gusta mucho que viaje, pero siempre lo apoyan en lo que hace.
En el ambiente del polo, Mariano es considerado uno de los mejores petiseros del país. Conoce el deporte y a los caballos tanto como los jugadores profesionales que se desempañan en el país o el exterior.
Reconocidos jugadores de este deporte a la hora de festejar se abrazan a sus petiseros porque el trabajo diario de ellos es el fiel reflejo del estado de los animales en los partidos. Por su actividad, los petiseros dedican gran parte del día al cuidado de los caballos y por eso tienen un conocimiento innato sobre la capacidad de estos animales.
La casa de los Velázquez está ubicada en el barrio Mosconi, a metros del Club de Polo de Roca. Siete años atrás la curiosidad de Mariano lo llevó a acercarse a los caballos y de a poco Luis Baeza, el responsable de la institución, le enseñó el oficio.
Ninguno de sus familiares practica este deporte y por las condiciones económicas de su familia tal vez nunca lo habrían pensado.
Hace unos días Mariano cambió de rol. Como tantas otras veces, miraba desde afuera cómo se desarrollaba un torneo de polo, en el campo de juego de Pehuajó, cuando el destino le deparó una sorpresa. El dueño de uno de los caballos que él cuida tuvo un problema durante el encuentro y le cedió el lugar. Mariano montó al animal, se concentró en cumplir el desafío con la misma responsabilidad con la que día a día los cuida y los prepara. Se aferró a las riendas y salió a jugar por primera vez en su vida un partido oficial en un torneo de polo.
Alejandra Díaz
alejandra@rionegro.com.ar
Mariano nos cuenta el oficio de ser petisero
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