“Debemos exigir al proveedor”

Redacción

Por Redacción

A través de este medio deseo expresar a la comunidad de nuestra ciudad capital algo que me ocurrió relacionado con el consumo masivo de las aguas de mesa envasadas en bidones de 20 litros, cuya demanda aumenta con las altas temperaturas del verano. El agua es fuente de vida y no fuente de contaminación, por ello debemos ser muy cautelosos y exigir al proveedor que entregue el protocolo de estudios de laboratorio, como así también el certificado que indique que se trata de un producto apto para consumo humano. En la semana del 19 al 23 de enero pasado, recibí como siempre un envase de quien fuera mi proveedor, una conocida planta de tratamiento y envasado. Cuando llegué a consumir un poco más del 50% del contenido comencé a padecer trastornos intestinales, acidez estomacal seguida de colitis. Quedaban alrededor de dos litros en el bidón cuando recién pude ver la existencia de cierto tipo de mucosidad y algo así como ciertos tipos de lo que aparentaban ser pequeños trozos de pelitos. Hechos que fueron puestos en conocimiento de la Dirección de Bromatología de nuestro municipio. Hay testigos de lo que menciono, y el propio repartidor, señor Pablo Lucero, que acudió el día jueves 29/1 lo ha observado. Sugiero que los envases cuenten con número de control, fecha de fabricación y vencimiento y una buena limpieza interna de los mismos, además de que el área de Salud tome cartas del asunto. Norberto Berardone DNI 7.603.526 – Neuquén

Norberto Berardone DNI 7.603.526 – Neuquén


A través de este medio deseo expresar a la comunidad de nuestra ciudad capital algo que me ocurrió relacionado con el consumo masivo de las aguas de mesa envasadas en bidones de 20 litros, cuya demanda aumenta con las altas temperaturas del verano. El agua es fuente de vida y no fuente de contaminación, por ello debemos ser muy cautelosos y exigir al proveedor que entregue el protocolo de estudios de laboratorio, como así también el certificado que indique que se trata de un producto apto para consumo humano. En la semana del 19 al 23 de enero pasado, recibí como siempre un envase de quien fuera mi proveedor, una conocida planta de tratamiento y envasado. Cuando llegué a consumir un poco más del 50% del contenido comencé a padecer trastornos intestinales, acidez estomacal seguida de colitis. Quedaban alrededor de dos litros en el bidón cuando recién pude ver la existencia de cierto tipo de mucosidad y algo así como ciertos tipos de lo que aparentaban ser pequeños trozos de pelitos. Hechos que fueron puestos en conocimiento de la Dirección de Bromatología de nuestro municipio. Hay testigos de lo que menciono, y el propio repartidor, señor Pablo Lucero, que acudió el día jueves 29/1 lo ha observado. Sugiero que los envases cuenten con número de control, fecha de fabricación y vencimiento y una buena limpieza interna de los mismos, además de que el área de Salud tome cartas del asunto. Norberto Berardone DNI 7.603.526 - Neuquén

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