Dejó dos kilómetros de rastros de sangre
POLICIALES
Un joven fue detenido ayer en Cipolletti luego de que la policía siguiera su rastro de sangre desde la farmacia donde había robado hasta su casa, distante a 20 cuadras. El muchacho, de 18 años, había sufrido un profundo corte en una pierna al romper la vidriera del negocio, de donde habría sustraído sólo dos equipos de nebulización. Cuando los policías llegaron a su domicilio lo encontraron casi desangrado, por lo que de inmediato llamaron una ambulancia. Una vez que lo estabilizaron quedó detenido.
Toda la información en la página 33 de la edición impresa de “Río Negro” de este martes.