Denuncian que en Bariloche se “distorsiona el mercado inmobiliario”

Fuertes críticas del Colegio de Arquitectos ante la aplicación del nuevo Código Urbano que impediría el desarrollo de inversiones inmobiliarias en el microcentro de la ciudad.



El municipio comenzó a implementar cambios en la aplicación del Código Urbano que impedirían el desarrollo de nuevas inversiones inmobiliarias en el microcentro y que encontró fuertes críticas en el Colegio de Arquitectos.

Los profesionales se quejaron de que la subsecretaría de Planeamiento Urbano “saca resoluciones que carecen de validez porque modifican ordenanzas”, pero se aplican igual para frenar obras que no tendrían impedimento alguno de acuerdo al código vigente.

El presidente del Colegio, Ricardo Lerchundi, dijo que esa práctica “distorsiona el mercado inmobiliario”. Aseguró que “ya hay expedientes observados con esta resolución”. Explicó que la norma en realidad reflota pautas del Código del año 1980 “que nunca se aplicó porque eran incompatibles con las morfologías (de los edificios) que el mismo código planteaba”.

En los hechos impediría construir complejos de departamentos en la calle Mitre y otros sectores del microcentro y sólo autorizaría locales comerciales. Según Lerchundi, “hay construcciones de siete pisos en cuadras donde ya está impactado y al lado hay un terreno libre pero permiten sólo tres pisos”, con lo cual “hay inversores que compraron y no pueden construir”.

Dijo que de ese modo “aumentan los precios de los departamentos existentes y no atacan el problema de fondo, que es la falta de inversión del Estado”, para garantizar los servicios.

Los profesionales se reunieron el viernes con el intendente Gustavo Gennuso para exponerle los cuestionamientos y se llevaron la promesa de “una respuesta para el lunes”.

Según Lerchundi, “hablan de una ordenanza que llevaría por lo menos un año, pero un año ésto no aguanta”. Aclaró que la responsabilidad no es sólo del actual gobierno sino que se arrastra desde hace 30 años. “Queremos abrirle los ojos al intendente porque hasta ahora no logramos que entienda cuál es la cuestión de fondo”, afirmó.

Consultado por este diario Gennuso admitió que “hay un problema con las densidades y hace falta adecuar el Código porque es muy viejo”. Dijo que “la solución de largo plazo es todo el nuevo planeamiento urbano para la zona centro, que está en elaboración”, y para el mediano plazo “seguramente va a ir una ordenanza, para densificar más las construcciones” donde ya existen los servicios.

Explicó que hoy los volúmenes edilicios y la cantidad de unidades permitidas por la regulación da departamentos de más de 120 metros cuadrados, cuando el mercado los reclama más chicos.

Gennuso dijo que permitir una mayor densidad cambiaría los valores inmobiliarios y una opción es aplicar compensaciones a cargo de los propietarios, del tipo plusvalía, que irían a un “fondo fiduciario de obra pública” para ampliar la infraestructura de servicios. “No lo empezamos a discutir todavía, pero vamos a trabajar en eso”, dijo Gennuso.

Insistió en que “volumétricamente está definido lo que se puede hacer y lo que no. La discusión es por las unidades”. Aclaró que los nuevos edificios “tendrán que prever cocheras” para no agravar el problema del tránsito.

Lerchundi dijo que “la ciudad va a crecer, es inevitable, y si no hay planificación va para cualquier lado, pero crece”. Señaló que “prohibir no es la solución”.

Según el arquitecto, “es más económico densificar las áreas urbanas, es la tendencia en todo el mundo, porque los sevicios ya están”.

Afirmó que “ya hay obras paradas por este tema, gente que compró, demolió casas y ahora no puede construir”. Agregó también que “el municipio con estas medidas interviene en el mercado, genera perjuicios, y ni hablar de la mano de obra que queda vacante con todo ésto”.

El Jefe de Gabinete municipal, Marcos Barberis, señaló que el tema requiere un estudio detenido porque “hoy hay zonas con 900 personas por hectáreas y con el cambio normativo podrían llegar a 1.500”.


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