Derrota del Tea Party facilitaría avance de reforma migratoria

Por Redacción

WASHINGTON (AFP).- Alejado de momento el riesgo de un catastrófico default gracias a un acuerdo político, las miradas del gobierno de Estados Unidos se centran ahora en otro enorme desafío, la aprobación de la reforma migratoria, que podría avanzar en el Congreso tras la derrota sufrida por el ala más conservadora del Partido Republicano. “Deberíamos terminar el trabajo de arreglar nuestro quebrado sistema migratorio”, dijo Obama el jueves, enumerando su lista de prioridades para el año. El Senado, dominado por los demócratas, adoptó en junio un proyecto de reforma migratoria en un texto que prevé fortalecer la frontera con México y acordar, bajo condiciones estrictas y tras no menos de 13 años de tramitación, la nacionalidad estadounidense a personas que vivan ilegalmente en el país. Sin embargo, la reforma quedó estancada en la Cámara de Representantes, dominada por republicanos hostiles a cualquier medida que represente una “amnistía” a los indocumentados. Pero el escenario se modificó, ya que la dominante bancada del Partido Republicano en la Cámara de Representantes salió muy dividida del episodio del cierre del gobierno federal, ante el fortalecimiento del grupo ultraconservador ligado a la facción denominada Tea Party. Los analistas coinciden en que la bancada republicana en la Cámara de Representantes fue el principal perdedor del debate, por el enorme desgaste de su imagen ante los estadounidense. Por ello, sabiendo que los republicanos tendrán que dedicarse ahora a juntar los escombros de su reputación y recomponerse ante la opinión pública, Obama y los sectores que defienden la reforma migratoria presionan para que la cuestión llegue al plenario para ser votada. Para María Cardona, de la consultora Dewey Square Group, el Congreso tiene ahora “una oportunidad de oro” para que la Cámara de Representantes “dé el voto a la reforma migratoria”. Es que los diputados republicanos inclinados a apoyar la reforma migratoria deberán tener el valor de hacerlo a pesar de los riesgos de ser “aplastados” por las críticas del Tea Party.