Desgarrador testimonio por el crimen de su niño
“Cuando subí ya estaba en el piso, ensangrentado”, declaró con el rostro quebrado por el dolor Jenny Vejar, la madre de Rodrigo Gallardo, asesinado en agosto del 2013.
NEUQUÉN
NEUQUÉN (AN).- “Mi bebé miraba dibujitos. Cuando subí ya estaba en el piso, ensangrentado”. Conteniendo las lágrimas, con el rostro quebrado por el dolor, Jenny Vejar y su esposo Rodrigo Gallardo Soto contaron ayer en el inicio del juicio por jurados cómo fueron los últimos minutos en la vida de su pequeño hijo, Rodrigo Gallardo, que con once años falleció al recibir dos tiros en la cabeza, que entraron por la ventana.
“Estaba en mi cama, mirando dibujitos, porque nosotros mirábamos otra cosa abajo”, contó la madre del niño, y agregó que “de pronto escuchamos disparos. Primero salí a la puerta a ver a mis otros hijos que estaban en el patio y después subí corriendo y ya lo vi, ahí, tirado en el suelo…”.
Con el testimonio de ambos padres y de los hermanos, Esteban y Jorge, comenzó ayer el juicio en contra de Matías Montecino (22) y Matías Jaramillo Burgos (20), acusados como coautores del homicidio que ocurrió a las 1:40 de la madrugada del 20 de agosto del 2013 en la calle Ruca Choroi y Cipolletti, del sector Huertas Comunitarias de Villa Ceferino.
Jaramillo Burgos está acusado de ser el autor de los disparos que terminaron con la vida del pequeño. Y Montecino,de ser quien manejaba la moto desde la cual se disparó siete veces contra la casa de los Gallardo.
“Todos los tiros fueron a mi habitación, que es de machimbre y tenía esa noche una cortina blanca, por lo que estas personas sabían que estaban tirando a la silueta de una persona”, enfatizó Vejar. Y agregó: “Mi casa es un colador”, en referencia a la cantidad de veces que fue tiroteada, y que llevaron a que antes del crimen radicaran 12 denuncias y otras cinco luego del mismo.
El proceso oral, conducido por el juez Marcelo Muñoz, continuará durante toda la semana ya que desde la fiscalía, representada por Pablo Vignaroli y Andrés Carrea, se cuenta con 28 testigos, a los que se suman otros 16 de la defensa ejercida por Facundo Trova, Alejandro Bustamante y Laura Plaza.
Según anticipó Vignaroli en su alegato de apertura, el crimen de “Rodriguito” estuvo antecedido por otro hecho de sangre en la casa de Montecino, donde el padre del joven imputado fue herido por un perdigón en la madrugada del día anterior y algunos vecinos sindicaron a los hermanos Gallardo como los autores de ese ataque.
Es por ello que el padre del niño asesinado contó ayer que había colocado una madera tapando la ventana del living porque “suponía que algo podía llegar a pasar esa noche”.
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