“¿Día de esperanza para el medioambiente o día del a quién le importa?”
Todos los años, el 31 de enero, los entes provinciales deben recibir un listado de pozos inactivos de petróleo y gas, a abandonar en el año en curso. Esto es en cumplimiento de la resolución 5/96 de la Secretaría de Energía de la Nación. Recordemos que en la actualidad en la Cuenca Neuquina hay más de 1.000 pozos a abandonar definitivamente y algunos, por su mal estado de integridad o su potencial peligro de ubicación, son “urgentes”. Cuando normalmente nos quejamos de la Justicia, acá debiéramos quejarnos del incumplimiento de la ley y de la inacción de los responsables al no cumplir ni hacer cumplir sus obligaciones (las empresas operadoras por un lado y las autoridades provinciales por otro), lo que termina afectando, como siempre, el medioambiente, o sea el aire, el suelo, el agua y, por ende, a ustedes (su salud) y a sus descendientes (futuro de la calidad de vida de la región). ¿A quién le importa la calidad del agua de los ríos? ¿A quién le importa la capa acuífera? ¿A quién le importa el suelo fértil? Y ahora, para agregar, ¿a quién le importa el aire? Es que un pozo inactivo con una válvula que pierda gases (metano, por ejemplo) acentúa varias veces más el efecto invernadero que lo que emana diariamente su vehículo. ¿A quién le importa si un pozo queda tapado por la maleza en una chacra o lo tapa la arena en el desierto, se lleva el terreno o la instalación de superficie una inundación porque estaba en curso de un cañadón o cerca de la costa del río o si hay una toma u ocupación de tierras para viviendas precarias o no? ¿Y qué pasa si se construye y queda debajo de la casa de una familia, de una cancha de fútbol, de un camino rural, de una plaza, una escuela, un taller o una salita de primeros auxilios? Ya ha pasado en la Argentina, en una ciudad que creció irresponsablemente en este sentido y que se llama Comodoro Rivadavia. ¿Qué creen que pasa hoy en el Octógono Fiscal de Plaza Huincul, en el basurero de Cutral Co, en las chacras de Allen, en la meseta neuquina o en los alrededores de Catriel o 25 de Mayo, sin olvidarnos, por supuesto, del perilago Barreales-Mari Menuco, el Pellegrini, Casa de Piedra y la pujante Añelo? Hoy hay muchos empleados públicos en los entes de fiscalización y profesionales de medioambiente y de la industria que les pueden responder. Pero, si no, es mejor esperar al próximo 31 de enero y ver que hay un inicio y un futuro mejor, porque si miramos los anteriores 31 de enero veremos que no pasó mucho y de la ley veremos también que están todos los plazos vencidos. Pero eso, ¿a quién le importa? ¡A nosotros, queridos lectores, a nosotros! En la próxima carta les voy a comentar qué pasa en Mendoza o que pasó en Texas y otros lugares. También les puedo contar que todos los días se rompe un caño y ese hidrocarburo con sus metales pesados y otras yerbas van a la capa acuífera de donde usted extrae para consumo en el río más cercano. Les puedo contar por qué hay gas combustible en esa capa acuífera… ¡y no es precisamente por el fracking! Les puedo contar qué pasa con los miles de metros cúbicos de líquidos cloacales que van a los ríos Limay y Neuquén, juntándose en un solo río de agua y desechos cloacales bien llamado Negro, porque los visionarios sabían que tarde o temprano tendría ese color. Saludos y esperanza, para que mañana comience una nueva etapa. Pilas, muchachos, o pronto la Justicia penal despertará. ¿Será sólo cuando el pueblo golpee sus puertas? Josefina María Gallo DNI 35.154.521 Neuquén
Todos los años, el 31 de enero, los entes provinciales deben recibir un listado de pozos inactivos de petróleo y gas, a abandonar en el año en curso. Esto es en cumplimiento de la resolución 5/96 de la Secretaría de Energía de la Nación. Recordemos que en la actualidad en la Cuenca Neuquina hay más de 1.000 pozos a abandonar definitivamente y algunos, por su mal estado de integridad o su potencial peligro de ubicación, son “urgentes”. Cuando normalmente nos quejamos de la Justicia, acá debiéramos quejarnos del incumplimiento de la ley y de la inacción de los responsables al no cumplir ni hacer cumplir sus obligaciones (las empresas operadoras por un lado y las autoridades provinciales por otro), lo que termina afectando, como siempre, el medioambiente, o sea el aire, el suelo, el agua y, por ende, a ustedes (su salud) y a sus descendientes (futuro de la calidad de vida de la región). ¿A quién le importa la calidad del agua de los ríos? ¿A quién le importa la capa acuífera? ¿A quién le importa el suelo fértil? Y ahora, para agregar, ¿a quién le importa el aire? Es que un pozo inactivo con una válvula que pierda gases (metano, por ejemplo) acentúa varias veces más el efecto invernadero que lo que emana diariamente su vehículo. ¿A quién le importa si un pozo queda tapado por la maleza en una chacra o lo tapa la arena en el desierto, se lleva el terreno o la instalación de superficie una inundación porque estaba en curso de un cañadón o cerca de la costa del río o si hay una toma u ocupación de tierras para viviendas precarias o no? ¿Y qué pasa si se construye y queda debajo de la casa de una familia, de una cancha de fútbol, de un camino rural, de una plaza, una escuela, un taller o una salita de primeros auxilios? Ya ha pasado en la Argentina, en una ciudad que creció irresponsablemente en este sentido y que se llama Comodoro Rivadavia. ¿Qué creen que pasa hoy en el Octógono Fiscal de Plaza Huincul, en el basurero de Cutral Co, en las chacras de Allen, en la meseta neuquina o en los alrededores de Catriel o 25 de Mayo, sin olvidarnos, por supuesto, del perilago Barreales-Mari Menuco, el Pellegrini, Casa de Piedra y la pujante Añelo? Hoy hay muchos empleados públicos en los entes de fiscalización y profesionales de medioambiente y de la industria que les pueden responder. Pero, si no, es mejor esperar al próximo 31 de enero y ver que hay un inicio y un futuro mejor, porque si miramos los anteriores 31 de enero veremos que no pasó mucho y de la ley veremos también que están todos los plazos vencidos. Pero eso, ¿a quién le importa? ¡A nosotros, queridos lectores, a nosotros! En la próxima carta les voy a comentar qué pasa en Mendoza o que pasó en Texas y otros lugares. También les puedo contar que todos los días se rompe un caño y ese hidrocarburo con sus metales pesados y otras yerbas van a la capa acuífera de donde usted extrae para consumo en el río más cercano. Les puedo contar por qué hay gas combustible en esa capa acuífera... ¡y no es precisamente por el fracking! Les puedo contar qué pasa con los miles de metros cúbicos de líquidos cloacales que van a los ríos Limay y Neuquén, juntándose en un solo río de agua y desechos cloacales bien llamado Negro, porque los visionarios sabían que tarde o temprano tendría ese color. Saludos y esperanza, para que mañana comience una nueva etapa. Pilas, muchachos, o pronto la Justicia penal despertará. ¿Será sólo cuando el pueblo golpee sus puertas? Josefina María Gallo DNI 35.154.521 Neuquén
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