Diez familias de la Barda del Ñireco están en riesgo por peligro de derrumbe
Ahora el agua baja sin contención y crece el peligro.
BARILOCHE (AB).- Desde hace once años, Claudia Quinchagual vive en una precaria casa de madera que construyeron, junto a su esposo, en la Barda del Ñireco, al este de la ciudad. Desde entonces, conviven con el temor al riesgo de derrumbe en ese sector inestable. Ahora, ese peligro se ve agravado por los tres incendios forestales del último verano que arrasaron con, al menos, una hectárea de vegetación sobre la barda, entre la calle 25 de Mayo y Tiscornia.
“Nos establecimos acá porque no teníamos a dónde ir. Tenemos tres hijos, de 11, 7 y 6 años. Con las últimas lluvias, el agua baja rápidamente hasta mi casa porque no quedaron arbustos, ni plantas por los incendios. Por eso, tenemos tanta humedad. Constantemente, encontramos ratas con el riesgo de hantavirus que implica”, relató Claudia, de 35 años.
El caso de Claudia no es el único. La junta vecinal del barrio Lera alertó a la Dirección de Protección Civil del municipio respecto del alto riesgo en que se encuentran diez familias en la Barda del Ñireco. El primer alerta a las autoridades fue en el 2015; el segundo aviso, con más riesgo por la situación del terreno, fue unos días atrás.
“Hay un grave peligro de derrumbe. El incendio barrió con muchísima vegetación y ahora, cuando llueve, el agua baja rápidamente. Más allá de la humedad que tienen en las viviendas, hay riesgo de desmoronamiento si continúa lloviendo. Ya le hemos pedimos al Instituto de Tierras y Vivienda un traslado urgente de estas personas”, especificó Roberto Paillacoy, presidente de la junta del barrio Lera.
Alertas sobre posibles derrumbes, anuncios de reubicación de las familias en riesgo, promesas de planes de viviendas y amenazas de desalojos caracterizaron a la Barda del Ñireco en las últimas décadas. Hasta ahora, no hay soluciones.
Cuando vino Kirchner
En el invierno del 2004, el entonces presidente Néstor Kirchner recorría la zona del derrumbe sobre una vivienda en Bariloche y prometía: “Señor intendente, consiga las tierras que yo hago las casas”. Cuatro años después, se declaró esa zona como “área de daño temido” y recién en el 2012, algunas familias fueron incorporadas a las 270 Viviendas. Sólo 80 pudieron trasladarse. Actualmente unas 150 familias continúan viviendo en la barda, según la junta vecinal.
“En la barda tenemos un desnivel de 70, 80 metros y el suelo es arcilloso. Por eso se producen estos desprendimientos. Más ahora con la lluvia, el agua tiene que correr. Estamos pidiendo muros de contención a través de pequeños gaviones y que haya una reforestación en este sector”, remarcó Paillacoy.
La secretaria de Desarrollo Humano, María Gabriela Martínez, aseguró si bien la solución es la reubicación de la gente, “se está trabajando con el Instituto Municipal de la Tierra y la Vivienda pero las problemáticas de Bariloche son múltiples”.
“Estamos en alerta porque cuando empezaron las lluvias, la dirección de Protección Civil nos advirtió que debíamos pensar en planes de contingencia”, señaló la funcionaria.