Duhalde sale a jugar de lleno en contra de los K

Lo poco que rinde el resto de los "presidenciables" alienta su vuelta. Tiene diálogo con el vicepresidente Cobos, la Iglesia y empresarios. El primer paso que planea es recuperar el control del PJ.

Redacción

Por Redacción

BUENOS AIRES (ABA/DyN).- Si hay algo que el peronismo no se permite es girar en vacío ni apostar nunca al caballo que, de antemano, sabe perdedor.

Para contrarrestar el despliegue de Néstor Kirchner -quien se jugará una vez más a todo o nada mañana, cuando el FpV intentará aprobar en el Congreso la ley de medios audiovisuales sin tocar una coma-, «el que lo puso» en 2003, Eduardo Duhalde, blanqueó con un tono gris su candidatura presidencial para 2011.

La falta de protagonismo social de Carlos Reutemann; el derrumbe de Daniel Scioli; el escaso peso exhibido por la liga de ganadores (Mario Das Neves, José Luis Gioja, Jorge Capitanich y Juan Manuel Urtubey, entre otros); y la poca entidad del disidente Felipe Solá, coadyuvaron para que Duhalde vuelva a salir a la cancha, rompiendo la promesa de retirarse para siempre de los primeros planos políticos.

Cómodo en su rol de guardavidas o arquitecto de un pacto que ponga freno «a éste descontrolado que se la pasa rompiendo puentes» (por Kirchner), Duhalde, estableció canales de comunicación con el vicepresidente Julio Cobos y, desde su Movimiento Productivo, con la Iglesia, empresarios y el ex jefe de gabinete Rodolfo Terragno. Si bien abandonó la jefatura del PJ, tras la paliza electoral del pasado 28 de junio, Kirchner sigue dando órdenes a mandatarios e intendentes peronistas de todo el país, y en especial de la provincia de Buenos Aires, donde Duhalde instaló el foco principal de rebelión para desbancarlo.

¿Aspira realmente Duhalde a la presidencia? Por lo menos, irá por el mando del partido, mientras teje con Cobos, quien no vería con malos ojos una fórmula con su esposa, la senadora Hilda «Chiche» González, o con Solá, en el convencimiento de que no se puede prescindir del justicialismo sin poner en riesgo la gobernabilidad. A teorías conspirativas aludió elípticamente la semana pasada la líder del ARI, «Lilita» Carrió, cuando asoció el nombre de Cobos con el de Duhalde.

Kirchner cree que la irrupción de «Negro» lo terminará favoreciendo. Por algo, convencido o no, el senador José Pampuro, que creció de la mano de Duhalde, recitó hace poco, en un acto en Lanús: «nos gusten más o menos las circunstancias, hay hombres que las conducen. Y hoy el hombre que encarna este tiempo es Kirchner. Este tiempo es y será de Kirchner».

Silencio de radio

Las palabras de Kirchner causaron un silencio de radio del kirchnerismo, que evitó responder «para no agrandarlo», según coincidieron fuentes del oficialismo. Los titulares del PJ nacional, Daniel Scioli y del PJ bonaerense, Alberto Balestrini, gobernador y vicegobernador de la provincia de Buenos Aires alineados a Kirchner, evitaron responder a las críticas de Duhalde a la actual conducción en el peronismo.

No obstante, fuentes del oficialismo dejaron trascender que Kirchner «podría lanzar su candidatura presidencial para el 2011» el próximo 17 de octubre en el acto por el «Día de la Lealtad» peronista convocado en el Teatro Argentino de La Plata, el mismo escenario desde el cual la presidenta Cristina Fernández lanzó sus candidaturas a senadora por Buenos Aires en 2005 y a jefa de Estado en 2007.

Scioli y Balestrini organizaron ese acto para conmemorar el nacimiento del peronismo en 1945, y brindarán un homenaje al veterano dirigente Antonio Cafiero.

No obstante, cerca de Balestrini advirtieron que la única forma que tiene Duhalde para arrebatar la conducción del PJ al kirchnerismo «es convocar a un Congreso provincial partidario», para lo cual, dicen: «no le dan los números».


BUENOS AIRES (ABA/DyN).- Si hay algo que el peronismo no se permite es girar en vacío ni apostar nunca al caballo que, de antemano, sabe perdedor.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora