El dólar le ganó a la inflación en junio: se frenaron las compras del BCRA y qué espera el mercado
El Banco Central redujo a la mitad la compra de reservas por la menor liquidación del agro y la baja de tasas. El dólar MEP y CCL superó los $1.500 y analistas anticipan más volatilidad para el segundo semestre.
Tras las maniobras de contención del equipo de Luis Caputo, el dólar bursátil se consolidó por encima de los $1.500.
El Banco Central (BCRA) redujo drásticamente su ritmo de intervención y cerró junio con compras por US$ 1.371 millones, apenas la mitad de lo que había logrado absorber el mes anterior. La desaceleración marca un punto de inflexión en el mercado financiero al cierre de la primera mitad del año.
La caída de la capacidad de absorción oficial se agudizó en las últimas jornadas. Mientras que en mayo se registraban ruedas con picos superiores a los US$ 300 millones, los saldos recientes cayeron a apenas US$ 25 millones diarios.
A pesar de este freno estacional, el balance consolidado de 2026 supera los US$ 11.000 millones. Esta cifra le permitió al Gobierno nacional sobrepasar la meta anual de acumulación de reservas —fijada originalmente en US$ 10.000 millones— en un plazo de solo un semestre.
La salida de divisas: por qué se reactivó la demanda y qué pasa con los plazos fijos
Según los datos de la plaza cambiaria, la suba de las cotizaciones respondió a factores estacionales y de política monetaria. Por un lado, se sintió una menor liquidación de divisas por parte del sector agropecuario. Por el otro, se disparó la demanda de dólares por parte del público, impulsada por la liquidez del medio aguinaldo.
A esto se sumó la fuerte reducción registrada en las tasas de interés en pesos. Las entidades bancarias líderes redujeron los rendimientos de los plazos fijos en pesos a menos del 20% anual, lo que empujó a los ahorristas a refugiarse en el mercado cambiario.
Como consecuencia de esta dinámica, junio se convirtió en el primer mes del año en el que el avance del dólar superó a la inflación: la divisa trepó casi un 5% frente a un Índice de Precios al Consumidor (IPC) que se habría ubicado entre el 1,8% y el 1,9%.

Para contener esta inercia y evitar saltos bruscos en las pizarras, el equipo económico coordinó una estrategia de contención. El plan incluyó la reducción de la presión compradora del BCRA en el mercado mayorista y operaciones de venta de dólar futuro en los plazos más cortos para desalentar la especulación de cierre de mes.
Además, se detectaron intervenciones en el mercado de bonos para ponerle un freno al dólar MEP y al Contado con Liquidación (CCL). Tras estas maniobras, el dólar oficial cerró sin variantes en $1.495, mientras que el dólar bursátil se consolidó por encima de los $1.500 y el CCL finalizó la rueda arriba de los $1.550.
Pronóstico del dólar a diciembre: el impacto de Vaca Muerta y los precios de la energía
El comportamiento de las variables financieras durante las últimas semanas opera como un anticipo de las tensiones que dominarán el segundo semestre. Un factor externo que encendió las alertas en el mercado es la volatilidad del petróleo, donde el barril de crudo perforó la barrera de los US$ 75, un escenario que podría resentir el ritmo de ingresos de divisas proyectado por las empresas exportadoras.
A pesar de que la balanza comercial energética de la Argentina trepó a un récord histórico de US$ 10.000 millones en los últimos doce meses, la baja del precio internacional del crudo impactará en las liquidaciones futuras de divisas.
Un informe de la consultora económica LCG reflejó que, si bien la segunda mitad del año exhibirá mayores presiones por la menor dinámica del agro, la estacionalidad negativa será considerablemente menor a la de períodos anteriores gracias al sostenido volumen de producción no convencional que aporta Vaca Muerta y los proyectos mineros.
Hacia adelante, el consenso de los analistas privados anticipa una plaza cambiaria con mayor movimiento. El economista Fernando Marull indicó que el fortalecimiento del dólar a nivel internacional frente a las monedas emergentes adelantó la demanda doméstica.
Aunque proyecta una estabilidad de corto plazo por la absorción de pesos, Marull estimó que la tendencia de fondo sigue siendo alcista, con una proyección para el dólar de $1.670 hacia finales de diciembre, lo que obligaría a convalidar una suba en las tasas de interés. En este escenario, el equipo económico dio muestras claras de avalar un ajuste cambiario gradual, garantizando que el movimiento de junio no repercutirá en la inflación de julio.
Con información de Infoabe.
El Banco Central (BCRA) redujo drásticamente su ritmo de intervención y cerró junio con compras por US$ 1.371 millones, apenas la mitad de lo que había logrado absorber el mes anterior. La desaceleración marca un punto de inflexión en el mercado financiero al cierre de la primera mitad del año.
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