El RIGI bajo la lupa: el 80% de los proyectos aprobados está en tres provincias

Con anuncios de inversión por US$ 194.000 millones, el RIGI moviliza la energía y la minería. No obstante, solo 6 empresas concentran dos tercios de los proyectos. Los especialistas cuestionan el esquema de "economía de enclave" y la escasa generación de empleo, uno de los objetivos del programa.

Litio. Una de las actividades que recibe mayor flujo de inversiones en el marco del RIGI.

El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) es una de las propuestas insignia del Gobierno nacional. Aprobado el 28 de junio de 2024 como parte de la Ley Bases, sus objetivos declamados incluyen “incentivar las grandes inversiones nacionales y extranjeras en la República Argentina a fin de garantizar la prosperidad del país”.


A cambio de inversiones de más de US$200 millones, el programa ofrece una serie de exenciones fiscales, ventajas en el tipo de cambio y otros incentivos.


Informes recientes que analizan los proyectos presentados en este marco, revelan que solo tres provincias acaparan el 80% de las inversiones anunciadas y que, aunque el proyecto tenía la intención de beneficiar nueve sectores — incluyendo tecnología y siderurgia —, más del 95% de las inversiones son en rubros extractivos como petróleo, gas y minería.

Además, se resignan cifras millonarias en impuestos, y la creación de nuevos puestos de trabajo no alcanza a remediar la destrucción de empleo registrada desde la asunción de Javier Milei. “Se están generando economías de enclave”, dijo a RÍO NEGRO Ariel Slipak, economista y coordinador del Área de Investigación de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

FARN, junto a la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el Transnational Institute (TNI), el Espacio de Trabajo Fiscal para la Equidad y el Centro de Políticas Públicas para el Socialismo (CEPPAS), conforman el Observatorio del RIGI.

Territorio y empresas


Según un informe del Observatorio del RIGI publicado el 19 de agosto, existen 42 proyectos presentados en el marco del régimen, que comprometen más de US$194.000 millones de inversión. Sin embargo, aunque se presentó para atraer capitales extranjeros, el saldo de Inversión Extranjera Directa (IED) entre diciembre de 2023 y abril de 2026 fue deficitario en más de U$S 1.500 millones.


Existe concentración tanto en el tipo de iniciativas como en el territorio: el 95,6% de la inversión se concentra en petróleo (43,3%), cobre (24,6%), gas (17,2%) y litio (10,5%). “Actividades como siderurgia e infraestructura representan una participación marginal”, dice el informe. “Hasta ahora, el RIGI no diversifica la economía”, agrega.

Solo seis empresas concentran dos tercios del total de las inversiones anunciadas en el marco del RIGI. Río Negro, Neuquén y San Juan, el 80%.


Territorialmente, Neuquén (46,1%), San Juan (19,9%) y Río Negro (14,2%) acumulan el 80% de los fondos. Asimismo, seis empresas acumulan el 64,4% de la inversión total, lideradas por la argentina YPF, controlada por el Estado (20,8%), la suiza Glencore (13,2%) y la estadounidense Chevron (10,3%). Le siguen Pluspetrol (Argentina), Pampa Energía (Argentina) y Río Tinto (Reino Unido-Australia). El capital extranjero concentra el 45,8% de la inversión, el argentino 38,5% y el mixto equivale al 15,7% restante.


Según el informe del Observatorio, YPF es actor estructurante y dinamizador de consorcios en el sector de oil and gas. Lidera el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), un oleoducto de 437 kilómetros que conectará Vaca Muerta con un puerto de aguas profundas y una terminal de exportación en Punta Colorada (Sierra Grande, Río Negro). El proyecto, aprobado en marzo de 2025, contempla una inversión total de US$ 2.900 millones.

Además de YPF, que tiene el 24,49% de la participación accionaria, VMOS se estructura como un consorcio que articula a los principales operadores del upstream en el país: Pluspetrol (16,33%), Pan American Energy (PAE, 11,22%), Vista Energy (10,2%), Pampa Energía (10,2%), Shell (8,16%), Tecpetrol (8,16%) y Gas y Petróleo del Neuquén (1,02%).

Al asegurar una vía de despacho y exportación, el proyecto otorga a las operadoras un horizonte para intensificar la perforación en Vaca Muerta, donde se ubica la mayoría de proyectos del RIGI.


Por otro lado, a diferencia del sector de hidrocarburos, los proyectos mineros están dominados casi exclusivamente por grandes corporaciones transnacionales: Glencore (de Suiza) controla el proyecto de cobre El Pachón (San Juan) y el proyecto integrado de cobre y oro MARA (Agua Rica y Alumbrera) en Catamarca, y Rio Tinto (de Reino Unido y Australia) controla el proyecto de litio Rincón (Salta), la Expansión Fase 1B – Fénix (tras adquirir Arcadium Lithium) y posee una participación del 17,2% en el proyecto de cobre Los Azules.

“La concentración territorial y sectorial en el marco del RIGI hace que se estén generando economías de enclave”

Ariel Slipak, economista Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).


Para el Observatorio, el régimen beneficia a un grupo reducido de personas. Por un lado, a familias empresarias argentinas como Bulgheroni, Mindlin, Rocca y Manzano, entre otras. Y por otro, detrás de las corporaciones transnacionales que cotizan en bolsa y participan en el RIGI, se encuentran fondos de inversión de alcance mundial como BlackRock Inc. y Vanguard Capital Management.


“El beneficio económico es para un puñado de empresas: nunca la población se hizo rica por el desarrollo de este tipo de actividades”, dijo Slipak. “Vamos a la evidencia empírica: Argentina exporta litio a un gran volumen desde 1998, desde el Salar del Hombre Muerto. Y allí, la población no es rica”, agregó.

Empleo


Según el texto de la ley, uno de los objetivos del RIGI es “favorecer la creación de empleo” y un balance oficial difundido el 4 de agosto reveló que hay 95.158 puestos de trabajo proyectados. Pero de acuerdo con los números del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), Argentina acumula una pérdida de 337.365 empleos asalariados registrados desde noviembre de 2023 hasta mayo de 2026.


Un informe de Misión Productiva, publicado el 27 de agosto, comparó ambas cifras y concluyó que “todo el empleo que promete el RIGI no repone ni un tercio del que ya se destruyó en la gestión Milei”. Suponiendo que todos los proyectos se concreten y alcancen las proyecciones anunciadas, serían el equivalente al 28,2% del empleo formal que ya se perdió en la administración libertaria.


“Los números reflejan también una característica cada vez más marcada de la economía argentina: la convivencia de sectores con perspectivas de fuerte expansión y un entramado productivo más amplio que viene perdiendo empleo”, agrega el informe.

Por ejemplo, “energía y minería concentran buena parte de las grandes inversiones anunciadas y tienen capacidad para aumentar significativamente las exportaciones y la generación de divisas”. Pero al mismo tiempo que estos rubros crecen, “una parte importante de la industria, la construcción, el comercio y los servicios atraviesa una dinámica diferente, con caída de actividad y destrucción de puestos de trabajo”. “Son, en algún sentido, las dos Argentinas que muestran hoy los datos productivos”, estipula el informe.

Dato

46,1%
La porción de los proyectos aprobados en el RIGI, que se concentran en la provincia del Neuquén.


Además, según el análisis del Observatorio, el empleo permanente está fuertemente concentrado en la minería, que abarca el 77,2% de los puestos directos. Geográficamente, los empleos que promete el RIGI se concentran en San Juan (36,6%), Salta (13,4%) y Catamarca (12,3%).

Para los proyectos aprobados al momento del informe, la generación de empleo directo estimada no supera los 25.000 trabajadores, pero una vez terminada la fase de construcción, el perfil requerido cambia de trabajadores locales a personal altamente calificado proveniente de grandes centros urbanos, otras provincias o de los países de origen de las corporaciones.


Según Slipak, hay “áreas geográficas enteras pensadas como zonas de sacrificio”. “El RIGI redefine la geografía y destruye otras actividades económicas y otros modos de vida”, agregó el economista. “Las Grutas es una ciudad que es próspera hoy con el turismo. Y ahora, va a tener dos barcos de licuefacción tirando metano todo el tiempo y el olor se siente”, ejemplificó, y agregó en cuanto a la minería de litio, que en zonas como La Puna o los humedales altoandinos, coexisten poblaciones rurales y camélidos. “La instalación de plantas de litio con luces encendidas 24 horas del día provoca directamente la muerte de los animales”, añadió.

Impuestos


Un atractivo fundamental del RIGI para las empresas son las exenciones impositivas. Según una estimación del informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), cuando el régimen esté en plena producción, impedirá recaudar impuestos por US$ 1.813 millones, con un rango de USD 1.307 a USD 2.362 millones según el nivel de exportaciones alcanzado.

El componente más significativo son las retenciones de exportación resignadas, que representan US$ 851 millones anuales y la disminución de Ganancias (10 puntos porcentuales, de 35% a 25%), que genera una renuncia recaudatoria de US$ 545 millones anuales en el escenario base. Se trata de un cálculo, ya que el Estado no publica datos desagregados por proyecto ni estimaciones de gastos tributarios del RIGI.

Al menos 7 de los proyectos aprobados en el marco del RIGI eran pre existentes a la creación del programa de incentivos.


“Una parte sustancial de las inversiones aprobadas bajo el RIGI no surgió a partir de la creación del régimen”, agrega el informe del CEPA. Según el texto, al menos 7 proyectos aprobados ya habían sido anunciados públicamente, contaban con estudios avanzados, inversiones ejecutadas o definiciones estratégicas previas a la sanción de la ley.

“Esto sugiere que el RIGI no está generando necesariamente inversiones nuevas, sino otorgando beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios extraordinarios a proyectos que probablemente se hubieran desarrollado de todos modos”, concluye el informe.