Javier Milei dijo que habrá «estanflación» en los primeros meses de su gobierno: ¿Qué significa?

Es un término técnico que involucra inflación y actividad económica. ¿Qué es la estanflación y qué puede esperararse en el inicio de la próxima gestión de gobierno?

«Va a haber una estanflación», dijo Javier Milei en una entrevista radial esta mañana, en alusión a lo que podemos esperar que suceda con la economía en sus primeros meses de gestión.

Es un término técnico que involucra el nivel de actividad económica y la inflación. En cuanto a la primera, el presidente electo dijo que «cuando vos hagas el reordenamiento fiscal, te va a impactar negativamente en la actividad económica». En cuanto a la inflación, aclaró que se trata de un fenómeno económico con rezago y que, por ende, una eventual aceleración estará vinculada a lo hecho por la gestión económica y monetaria saliente. «La inflación está jugada», sentenció.

Asimismo, le puso plazos a su lucha contra la inflación, al asegurar que están creando «todos lo mecanismos para detener la emisión de dinero y en un lapso de 18 a 24 meses terminar con la inflación«.

¿Qué es la «estanflación» de la que habló Milei?


Dos de los indicadores económicos a los que los argentinos más atención les prestamos son la inflación y el crecimiento de la actividad económica. El primero es fácilmente perceptible, viendo cómo los precios cambian cada vez que vamos al supermercado, al shopping, a la librería o a la estación de servicio. El segundo lo notamos de manera indirecta y disímil: por ejemplo, en la velocidad con que encontramos o cambiamos de trabajo, o en cuánto mejoran o se reducen las ventas.

Ambos son fenómenos fundamentales en la ciencia económica, y se ha intentado establecer entre ambos una relación causal. La más conocida es la denominada Curva de Phillips, que postula la existencia de una relación inversa entre la tasa de desempleo (proxy del nivel de actividad) y el aumento del nivel general de precios de una economía. En términos sencillos, plantea que cuanto menor es la tasa de inflación más alto es el desempleo. De hecho, qué debe priorizarse de este trade-off es motivo, hasta el día de hoy, de acaloradas discusiones ideológicas.

“Estanflación” es el nombre que recibe la ocurrencia simultánea de recesión económica y aceleración inflacionaria.

Si bien en la década de los 70s las crisis del petróleo supusieron cuestionamientos a la curva de Phillips, la misma sigue presentándose como válida en el corto plazo y forma parte del mainstream de la teoría económica. Pero como en toda ciencia social, las leyes no se verifican universalmente.

Estanflación” es el nombre que recibe la ocurrencia simultánea de recesión económica y aceleración inflacionaria, y pone en tela de juicio la relación que postula la curva de Phillips. En Argentina, particularmente, es un tema de relevancia creciente, en virtud de los recientes indicadores de precios y de nivel de actividad.

La economía que viene


El presidente electo avisa a la población que se vienen “seis meses muy duros”. El ajuste, entonces, no lo pagará solo la política, sino también el ciudadano de a pie. Los efectos inmediatos de la nueva política económica serán, principalmente, más inflación y recesión.

La corrección de precios relativos derivará en una aceleración inflacionaria. En primer lugar, habrá un traspaso a precios del salto devaluatorio: en una economía con tanta dependencia de los bienes transables, el tipo de cambio es una variable muy significativa en el vector de precios. En segundo lugar, el recorte y supresión de subsidios se trasladará de manera directa e indirecta a precios. Directamente, por lo que los consumidores finales pagan por los bienes y servicios alcanzados. Indirectamente, por el impacto de la medida en la estructura de costos de las empresas y su eventual traslado a precios. En tercer lugar, la liberalización de precios clave de la economía echará más leña al fuego inflacionario.

La coherencia entre lo que posiblemente haga una vez en el poder y sus antipáticas promesas de campaña le dará a Milei legitimidad de ejercicio.

El aumento del nivel general de precios erosionará el poder adquisitivo de la población, y el ajuste fiscal incrementará la tasa de desempleo. Es esperable, por ende, un aumento de las tasas de indigencia y pobreza, y que se resienta el componente más importante de la economía argentina: el consumo. Esto, a su vez, generará más desempleo y más pobreza.

La sustancial diferencia de votos obtenida en el balotaje le otorga al presidente electo mucha legitimidad de origen. Pero, aun más importante, es que la coherencia entre lo que posiblemente haga una vez en el poder y sus antipáticas promesas de campaña le dará legitimidad de ejercicio. Más del 55% del electorado votó a un candidato que hizo de la motosierra su emblema.

«La inflación está jugada.»

Javier Milei, presidente electo de Argentina.

La tolerancia de la gente dependerá de cuánto tiempo demorará en erradicar la inflación y en retornar a la senda del crecimiento, pero también de la existencia o no de mecanismos de asistencia, sobre todo para las clases sociales más vulnerables. Al respecto, Milei afirmó que “el ajuste no lo van a pagar quienes no tienen para comer, lo que están recibiendo un plan, los que están en el norte”. Una aseveración imprecisa pero que podría interpretarse como una continuidad de los programas de ayuda social.

Ello no significa que los ya castigados estratos sociales de menores ingresos no sufran los embates de la profundización del ajuste. Lo que sí queda en evidencia es que hay conciencia en el gobierno entrante de que el margen de tolerancia de ese sector social es reducido. Es una buena noticia. Sin embargo, no se han anunciado aún líneas de acción para amortiguar el impacto sobre la también castigada clase media argentina.


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