Roberto Cachanosky: “El dólar está atrasado y sale demasiado caro invertir en la Argentina”
ENTREVISTA │ El reconocido economista advierte sobre la dinámica cambiaria y descree de los datos de consumo del gobierno. Además adhiere a la idea de reformar la carta orgánica del BCRA, pero señala las debilidades del proyecto del ejecutivo.
Roberto Cachanosky, economista.
Roberto Cachanosky es uno de los economistas liberales más renombrados del país.
Aunque apoyó algunas de las propuestas de Javier Milei antes de que el libertario asumiera como presidente y su postura es marcadamente antiintervencionista, hoy es una de las voces más críticas al plan económico del Gobierno Nacional.
La particularidad de sus críticas al programa económico de La Libertad Avanza, es que surgen desde las entrañas del pensamiento liberal. Es decir, desde un marco conceptual que a priori, debería ser muy similar al que guía las decisiones del gobierno libertario.
“Hay cinco sectores (minería, petróleo, agricultura, pesca e intermediación financiera) que andan bien y otros tres o cuatro que van pasando el partido. Pero el 54% del total de los sectores del producto bruto están por debajo de la línea de flotación, es decir, mal: comercio, industria y construcción”, dice Cachanosky en diálogo con RÍO NEGRO.
Además, agrega el especialista, el estimador mensual de actividad económica (EMAE) del INDEC augura un “estacamiento importante” durante el resto del año.
En esta entrevista, el reconocido economista y divulgador formado en la Universidad Católica Argentina, habla sobre el momento económico que atraviesa la gestión libertaria, el relato oficial del “consumo récord”, la mora récord en familias y la propuesta del ejecutivo para la reforma del Banco Central (BCRA).
PREGUNTA: El gobierno dice que estamos en niveles históricos de producto pero los números de inversión no acompañan: por ejemplo, la inversión extranjera directa da negativo. ¿Qué advierte al respecto?
RESPUESTA: Hay una inversión baja en lo que tiene que ver con energía y minería. Pueden sonar a números importantes, pero son mínimos sobre el total de la economía. En el primer trimestre del año la inversión sobre el producto bruto interno (PBI) fue del 17%, uno de los puntos más bajos de la serie histórica. Ni siquiera alcanza para mantener el stock de capital y cae un 11% respecto al primer trimestre de 2025.
P: ¿Eso luego puede impactar en otros factores de la demanda como el consumo?
R: El punto es que si no hay inversiones, no hay demanda de mano de obra y no aumenta la productividad de la economía. Entonces, no crecen los salarios y, por lo tanto, no puede haber consumo récord como dice el gobierno. Es conceptual.
P: Siendo un gobierno pro mercado y aperturista ¿Por qué no hay inversión? ¿El gobierno no genera confianza?
R: Es sencillo. El tipo de cambio está atrasado y está muy caro invertir en la Argentina. Para invertir acá tenés que poner un montón de dólares porque el país es caro en moneda extranjera: salarios, logística, etcétera. Tampoco hubo una baja de impuestos importante, salvo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), del cual se anuncian inversiones por montos millonarios, pero hasta ahora solo se concretaron 760 millones de dólares de todo lo anunciado. Y a eso hay que sumarle que empieza a haber incertidumbre sobre el resultado electoral del año que viene. El inversor espera a ver qué pasa, y ve si le conviene hundir las inversiones o no.
El gobierno dice que la mora es un problema entre particulares y tiene razón. Pero el lío lo armó el gobierno, manoseando la tasa y atrasando el dólar.
P: Sobre esta baja inversión y bajo consumo, también están el endeudamiento y la mora récord en las familias. ¿Cuál es tu lectura de esto y de la respuesta del gobierno, que dice que si el Estado tomara cartas en el asunto sería “intervencionismo”?
R: La mora coincide con el aumento de la tasa de interés que hizo el gobierno el año pasado, cuando empezó la corrida cambiaria y tuvieron que salir de urgencia al Fondo Monetario Internacional (FMI). Después bajaron transitoriamente las retenciones y llegó el cheque de Trump, porque si no llegaban complicados a las elecciones. A ese aumento de tasas del año pasado hay que sumarle la caída del salario real y la pérdida de puestos de trabajo. Todo eso hace que la gente que había tomado créditos porque no llegaba a fin de mes haya quedado fuera de combate, con tasas de interés altísimas: las tarjetas de crédito cobran tasas de tres dígitos cómodos anuales. Eso es impagable.
P: ¿Cómo se resuelve?
R: El gobierno dice que es un problema entre particulares y tiene razón (los bancos prestaron la plata, la gente se endeudó), pero el que armó el lío en el medio fue el gobierno, manoseando la tasa de interés, atrasando el tipo de cambio y generando los líos a lo largo de 2025.
P: ¿Como se soluciona para los 6 millones de personas que se encuentran en mora?
R: Creo que la solución es que los bancos negocien con los deudores: que manden a pérdida los intereses, revisen cuál era el capital inicial y que refinancien a una tasa que se pueda pagar. Aunque hay que ver si se puede, porque hoy los salarios no alcanzan ni para llegar a fin de mes, mucho menos para pagar deudas. La situación es muy delicada.
P: Mencionaba el atraso del tipo de cambio y el intervencionismo. ¿Usted considera que el cepo tendría que terminar de levantarse?
R: El cepo para las empresas, sí, obviamente. Hay que terminar con esta cuestión de que el que exporta tiene que traer los dólares al mercado interno, tenés que terminar con el Banco Central comprando futuros y con que el Tesoro venda bonos atados al dólar para estimular esa compra y que la gente no se vaya al dólar. Están interviniendo por todos lados para poder usar el tipo de cambio como ancla contra la inflación.
P: En cuanto a la reforma del Banco Central, ¿va a traer más independencia? ¿Va a servir para algo?
R: La Carta Orgánica es una ley que se modificó siete veces desde que se creó el Banco Central (BCRA). Esta sería la octava. Estoy de acuerdo con la idea de que la nueva Carta Orgánica haga que el Banco Central sea independiente del poder político. Ahora, que lo anuncie Milei con el presidente del Banco Central al lado, es decirle a todo el mundo “este es subordinado mío”. Desde la misma postura y presentación del anuncio, no es creíble la intención. Técnicamente está bien que la entidad no pueda financiar al Tesoro con emisión monetaria, como pasa con la Reserva Federal en Estados Unidos. Aun así, la asistencia monetaria al Tesoro se le puede filtrar por otro lado: el Tesoro emite bonos, se los vende al Banco Nación y cubre el déficit con esos pesos. Existe toda una pirueta para financiar el déficit fiscal con emisión monetaria. Habrá que ver si lo restringen realmente.
Ningún liberal te va a decir que hay que traer los dólares de una exportación al mercado local o que las empresas no puedan girar las utilidades acumuladas.
P: ¿Qué piensa acerca de cómo está estructurada la reforma en relación a los requisitos para lograr esa independencia?
R: Van a establecer que para poder echar al presidente del Banco Central, una vez elegido, se necesiten dos tercios en ambas Cámaras del Congreso de la Nación. El problema es que en la Argentina los gobiernos no respetan las leyes; las cambian todo el tiempo. Si dentro de algún tiempo el Congreso aprueba una nueva reforma de esa misma Carta Orgánica, para lo cuál no sería necesaria la mayoría agravada, se acabó la historia. Lo mismo con la idea de meter presos a los diputados y funcionarios que emitan moneda o aprueben un presupuesto que permita financiar el déficit fiscal con emisión: si sacás una ley de ese tipo y después sacás un presupuesto —que también es una ley—, la ley nueva deroga a la vieja. Me parece un tema para consultar con un abogado. Y eso que yo no lo soy, pero sé el abecé del derecho.
P: Usted es un liberal clásico, se podría decir, y este gobierno se presenta como liberal libertario. ¿Se siente representado por su orientación ideológica en materia económica?
R: No saben ni de dónde viene la palabra “libertario”. Ningún liberal te va a decir que hay que traer los dólares de una exportación al mercado de cambios local o que las empresas no puedan girar las utilidades acumuladas entre 2015 y 2025. Además, el tipo de cambio está intervenido, y hay cepo para las empresas, que no pueden comprar dólares para acumular. Desde el discurso es liberal, pero en la práctica va para otro lado.
Perfil
Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía (UCA), columnista, profesor y escritor argentino.
Ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.
Ganador del Premio Santa Clara de Asís en el año 2006. Se desempeña como consultor económico.
Fue columnista de temas económicos en los diarios La Prensa (de 1985 a 1992), El Cronista (de 1992 a 2001), La Nueva Provincia -de la ciudad de Bahía Blanca- (de 1992 a 1998). Actualmente es columnista del diario La Nación y escribe notas en diversos medios del país y del extranjero.
Roberto Cachanosky es uno de los economistas liberales más renombrados del país.
Aunque apoyó algunas de las propuestas de Javier Milei antes de que el libertario asumiera como presidente y su postura es marcadamente antiintervencionista, hoy es una de las voces más críticas al plan económico del Gobierno Nacional.
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