Vencimientos de deuda: el Tesoro enfrenta $9,4 billones en febrero y busca reforzar la «aspiradora de pesos»
Tras un enero con financiamiento neto positivo, el equipo económico se prepara para el vencimiento de $9,4 billones a fines de mes. El objetivo es captar el excedente de liquidez de las entidades financieras para mantener bajo control la base monetaria y la estabilidad de los dólares paralelos.
Tras una exitosa operación financiera que permitió retirar excedentes de liquidez del mercado, el equipo económico liderado por Luis Caputo se prepara para una nueva prueba de fuego. La estrategia oficial se mantiene firme: absorber la mayor cantidad de pesos posible para evitar que se trasladen al mercado cambiario, mientras intenta reducir gradualmente las tasas de interés en un contexto de búsqueda de desinflación.
En la última licitación, el Palacio de Hacienda logró un rollover del 123,39%, adjudicando $9,02 billones. Esto no solo cubrió los compromisos inmediatos, sino que permitió captar un financiamiento neto que actuó como una «aspiradora» de pesos, retirando cerca de $1,7 billones del sistema financiero, movimiento clave para mantener bajo control la base monetaria y sostener la estabilidad de los dólares financieros.
El desafío del 25 de febrero: $9,4 billones en juego
El cronograma financiero no da tregua. El próximo gran hito para la Secretaría de Finanzas está marcado para el 25 de febrero, fecha en la que vencen títulos por un total de $9,4 billones. El mercado estará atento a la capacidad del Gobierno para repetir el éxito de la semana pasada, analizando si los bancos y fondos de inversión mantienen su apetito por los instrumentos en moneda local sin exigir una suba de tasas.
El objetivo de mínima es renovar el total del capital, pero la meta política es continuar con el excedente de adjudicación. Este esquema obliga a una coordinación estrecha entre el Tesoro y el Banco Central (BCRA), ya que la absorción de liquidez suele forzar a las entidades financieras a recurrir a la ventanilla de pases o préstamos del BCRA para equilibrar sus balances diarios.
La sintonía fina para controlar la liquidez
La arquitectura económica actual funciona como un sistema de vasos comunicantes.
Mientras el BCRA inyecta pesos al mercado mediante la compra de divisas para fortalecer las reservas, el Tesoro interviene retirando esa misma liquidez a través de la colocación de deuda. Esta sintonía busca que la emisión neta no alimente una mayor demanda de moneda extranjera ni presione sobre el índice de precios.
Según los últimos datos del mercado, el excedente de liquidez en los bancos ronda los $0,6 billones, colocados en pases a un día.
Sin embargo, el financiamiento neto captado recientemente ha forzado al sistema a tomar préstamos del BCRA por montos superiores a $1,1 billones, lo que genera una presión alcista en las tasas de interés de cortísimo plazo (overnight).
Preferencia por el corto plazo y apuesta a la desinflación
El comportamiento de los inversores revela una tendencia clara: una fuerte inclinación hacia los títulos de tasa fija y corto plazo. Las Letras de Capitalización (LECAP) con vencimiento en abril concentraron más del 55% de la demanda, mientras que los instrumentos ajustados por inflación (CER) representaron cerca del 24%.
Este fenómeno indica que el mercado está dispuesto a convalidar rendimientos reales negativos ante la expectativa de que el ritmo de aumento de precios continúe desacelerándose. Los inversores prefieren asegurar tasas fijas hoy, apostando a que la inflación futura será menor a la actual, lo que facilita el proceso de absorción monetaria.
El horizonte de pagos: picos críticos en abril y julio
Si bien el desafío inmediato es febrero, el calendario de vencimientos de este año muestra una «montaña rusa» de compromisos. Los momentos de mayor tensión financiera se concentran en abril, junio y julio, donde los montos a pagar superan los $20 billones en algunos meses.
La composición de esta deuda incluye instrumentos variados como Boncer, Lecer y bonos duales, aunque el grueso sigue concentrado en moneda nacional. La capacidad del Ejecutivo para sortear estos picos dependerá de mantener la confianza de los inversores, garantizando que el peso siga siendo una opción de colocación viable frente a la histórica dolarización de carteras.
Tras una exitosa operación financiera que permitió retirar excedentes de liquidez del mercado, el equipo económico liderado por Luis Caputo se prepara para una nueva prueba de fuego. La estrategia oficial se mantiene firme: absorber la mayor cantidad de pesos posible para evitar que se trasladen al mercado cambiario, mientras intenta reducir gradualmente las tasas de interés en un contexto de búsqueda de desinflación.
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