Educación: ¡Ah… pero Macri!
Me desgarra la educación. En la Dictadura, un plan de “descentralización” traspasó las escuelas nacionales a las provincias: el Ministerio de Educación se las quitó de encima; eso sí, sin el presupuesto que cada órgano educativo necesitaba. Este proceso lo finalizó Menem en 1992 en iguales condiciones: sin presupuesto. También en 1992, derogó la Ley 1420 que dio estructura y norte a la educación reemplazándola por la cuestionada y destructiva Ley Federal de Educación, cuyos resultados fueron la desaparición de la educación técnica.
En 1997 fue el ayuno en la Carpa Blanca por más presupuesto y mejores salarios. Frente al Congreso estuvimos 2 años. El logro fue el Incentivo Docente (plata en negro). ¿Los estudiantes? a la deriva ante los cambios de plan de estudios, la incertidumbre de la docencia, la extraordinaria desocupación por las privatizaciones y el 1 a 1.
En el estallido del 2001, las únicas instituciones que quedaron en pie fueron las escuelas porque la comunidad y sus docentes las sostuvieron. A partir de 2003, el gobierno de Néstor Kirchner inició un ataque ideologizador, con más potencia que el menemismo, hacia la educación. Deroga la Ley Federal de Educación pero no restituye ni reordena el sistema educativo. Fueron convenciendo de que era innecesario y estigmatizante que se repita de grado, que estaba bien pasar de año en secundaria sin aprobar las materias necesarias, que no había que exigir porque era discriminatorio, que los docentes debían capacitarse sólo con los autores que enviaban desde el Ministerio, que la ley no interesaba, que la Constitución no se enseñaba, que la Justicia no importaba.
Los sindicatos comenzaron a ser funcionales a los gobiernos K con estrategias y discursos para el “lavado de cabeza” hacia los docentes y la sociedad. En 2011, se hizo el Operativo Nacional de Evaluación. Algunos resultados llegaron en 2013. No se conocieron todos. En 2020, el gobierno kirchnerista robó la única posibilidad que tiene cualquier habitante para cambiar su situación económica y social: la educación.
Hoy, ante los resultados de las Pruebas Unesco, el gobierno se defiende acusando y no haciéndose cargo de sus propias políticas educativas, que lo único que lograron en 30 años es hacer que la sociedad y la docencia dejen de creer en la educación. El peronismo nunca ha respetado ni respetará el derecho humano a la educación. No le conviene.
Edy Mabel Salazar
DNI 16.393.662
(carta sintentizada)
ZAPALA