EE.UU. presiona por una solución en Honduras
La OEA inició su mediación en el diálogo político. Zelaya dio hasta el 15 de este mes para su restitución.
Estados Unidos y la OEA apuntaron todos sus cañones a un rápido acuerdo para destrabar la crisis política que vive Honduras desde la destitución de su presidente Manuel Zelaya, mientras los actores locales se mostraban escépticos sobre los resultados de la mediación.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, pidió a los representantes del gobierno de facto de Honduras y de Zelaya que afronten el diálogo «sin intenciones ocultas» y que busquen «soluciones concretas» a la crisis.
«Precisamos el diálogo para evitar que los hondureños sigan pagando las consecuencias de lo ocurrido», advirtió el jefe que supervisa la Mesa de Diálogo instalada ayer en un hotel en Tegucigalpa con la que se busca una salida a la crisis iniciada con el golpe del 28 de junio. Por ello, les llamó a «sacrificar legítimos intereses, dejar de lado prejuicios y temores y ser generosos por la grandeza de su patria».
El canciller de facto, Carlos López Contreras, dijo entretanto que el diálogo es de «carácter interno», mientras Zelaya dio plazo hasta el 15 de este mes para su restitución. «Advertimos que de no restituir al presidente antes del 15 de octubre se debe correr el calendario electoral», señaló un comunicado del mandatario.
Las elecciones presidenciales están convocadas para el próximo 29 de noviembre. Para Zelaya, los comicios serán «automáticamente inválidos» si no regresa a la presidencia en ocho días. El encuentro fue inaugurado con dos horas de retraso, por la llegada tardía de los delegados de Zelaya que se quejaron de no haber tenido libre movimiento para contactarlo en la embajada de Brasil .
«Es ahora»
Estados Unidos subrayó ayer la «urgencia» de encontrar una solución a la crisis en Honduras y advirtió de que «el tiempo se agota» en vista de la inminencia de las elecciones, que reiteró no reconocerá en las «actuales circunstancias» del país.
«El momento es ahora y la situación es urgente», afirmó en Washington el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Philip Crowley, en el mismo día en que empezaron a dialogar en Tegucigalpa las partes enfrentadas tras el golpe de Estado del 28 de junio, bajo el auspicio de la OEA. «Esta crisis tiene que ser resuelta, ha durado demasiado tiempo», insistió el vocero, quien recordó que Estados Unidos no reconocerán «en las actuales circunstancias» los resultados de los comicios del 29 de noviembre en Honduras. «El tiempo se agota, no se pueden chasquear los dedos sin más y cambiar la situación de la noche a la mañana, hemos visto en Afganistán que organizar unas elecciones en un entorno difícil requiere una gran cantidad de trabajo», subrayó. (AFP/DPA)
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