Egipto vive la mayor protesta desde el inicio de la sublevación

Los manifestantes no ceden en su exigencia de inmediata dimisión del presidente Hosni Mubarak. EE.UU apuesta a un cambio más lento. Ahora apoya la ronda de diálogo con la oposición, inciada por Suleiman.



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Foto AP

Cientos de miles de personas salieron a las calles de El Cairo y otras ciudades de Egipto el martes en la mayor protesta desde el inicio de la sublevación para exigir la dimisión del presidente Hosni Mubarak, según periodistas de la AFP y testigos.

Periodistas de la AFP que dominaban desde lo alto de un edificio la emblemática plaza Tahrir de El Cairo afirmaron que la multitud allí reunida era mayor que en las protestas anteriores, cuando se cumplen dos semanas desde la primera manifestación, el 25 de enero.

Según un testigo en Alejadría, también en esa ciudad se reunió la mayor cantidad de manifestantes registrados hasta ahora.

Mubarak hizo algunas concesiones al movimiento de protesta, liderados por los jóvenes egipcios, pero rechazó su principal reivindicación, su inmediata dimisión, para permitir la organización de elecciones libres y democráticas en el mayor país árabe del mundo.

EE.UU apuesta a un cambio más lento.- Hacía mucho tiempo que un cambio del mapa político no tomaba tan de imprevisto a Estados Unidos. Su aliado más importante en el delicado equilibrio de Cercano Oriente se convirtió de un día al otro en un territorio de absoluta incertidumbre. Una sola cosa parece firme ahora: la Casa Blanca ya no exigirá la renuncia inmediata del veterano líder egipcio Hosni Mubarak.

El último giro de la postura de Washington frente a la ola de protestas en Egipto consiste en apoyar la ronda de diálogo con la oposición iniciada por el vicepresidente Omar Suleiman.

Un error, según el “Washington Post”, que sostiene que el objetivo real de Suleiman es limitar las reformas democráticas en lugar de impulsarlas. “On the wrong side” (”Del lado equivocado”) califica el diario la posición del presidente Barack Obama, siempre empecinado en aparecer políticamente correcto.

También la revista londinense “The Economist” califica en su última edición de error apoyar desde Washington una “prolongada ‘transición’ controlada apuntalando a Mubarak o alguien como él”.

“El rechazo popular a Mubarak ofrece a Cercano Oriente la mejor oportunidad de reforma en décadas”, afirma el semanario. “La mejor garantía para la estabilidad es la democracia”, agrega, señalando que dentro de ese concepto se debe incluir la competencia por el poder de los Hermanos Musulmanes.

Agencia AFP


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