“El aumento de la desigualdad no es un invento de los progresistas”
Me refiero a la nota de opinión publicada por este diario el sábado 23 de enero pasado, titulada “El mundo siempre está mejorando, pero la mayoría no se da cuenta”, firmada por el Sr. Daniel Molina. Es indudable que tecnológica y científicamente hemos avanzado mucho, pero humanamente creo que no tanto. No hace falta remontarse al descubrimiento de América para comparar. Cuando yo era niña los únicos artefactos eléctricos que había en mi casa eran la plancha y la radio. La heladera, el lavarropas, la aspiradora, el teléfono, el televisor, llegaron cuando yo era adolescente y muchísimo tiempo después lo hicieron la computadora y el celular. En esa época una comunicación telefónica con Buenos Aires había que pedirla a la operadora con demoras de ocho horas y hoy se obtiene con discado directo en pocos segundos. Igualmente sucedió con el transporte. Un viaje a Europa que antes significaba 15 días en barco hoy es un viaje en avión de 12 horas. Ni hablar de las enfermedades antes mortales y hoy curables. Todo esto tiene dos cuestionamientos: El primero es que toda la tecnología nombrada llega solo a una minoría de la población mundial y el otro es que la gran mayoría de la población mundial sigue viviendo en la pobreza y el desamparo. ¿Podemos decir que estamos mejorando si vemos por televisión a refugiados ahogados en el mar Mediterráneo tratando de huir de la muerte? Yo creo que no, que nos falta mucha evolución todavía para llegar a ser verdaderos seres humanos, solidarios, generosos, preocupados por el prójimo tanto como por nosotros mismos. Por último, quiero decirle al Sr. Daniel Molina que está totalmente equivocado respecto de los progresistas: siempre vemos el vaso medio lleno y luchamos por llenarlo del todo. Y el aumento de la desigualdad no es un invento de los progresistas, lo dicen las Naciones Unidas en sus estadísticas. Alicia Inés Maxuach de Díaz DNI 8.782.443 Viedma
Alicia Inés Maxuach de Díaz DNI 8.782.443 Viedma