El calor hace insoportable recibir clases en trailers
Estudiar con cuarenta grados de temperatura no es tarea fácil. Sin embargo, los chicos que reciben clases en trailers ya soportan este calor en Rincón de los Sauces. Los móviles enviados por el CPE sólo tienen calefacción y electricidad.
RINCON DE LOS SAUCES (ARS).- Los alumnos del turno tarde del colegio primario 238, reciben clases en trailers y soportan temperaturas muy elevadas por efecto del sol sobre las aulas de chapa.
Lo padres de los chicos aseguran que «a mitad de tarde, la temperatura interior llega a los 40 grados y es inconcebible dejar a nuestros hijos en esas condiciones», enfatizaron.
A pedido de docentes y padres, a mediados de este año, el Consejo Provincial de Educación, decidió demoler parte del establecimiento por las peligrosas condiciones edilicias que presentaba. En la oportunidad, se observaron rajaduras importantes en toda la construcción por lo que se derribaron las paredes y prometieron reconstruir el ala norte de esa escuela.
A fines de julio, siete trailers fueron transportados desde Neuquén capital hasta la localidad petrolera, para que los chicos comiencen normalmente el ciclo lectivo, después del receso de invierno.
Los improvisados salones de clases fueron acondicionados con calefacción y electricidad, pero la mayoría se llovieron en época de precipitaciones además de no contar con equipo de aire frío para la temporada estival.
Niños de uno de los grados, manifestaron a «Río Negro» que «una maestra nos dijo que no nos movamos mucho y permanezcamos sentados porque con el calor empieza a salir mal olor», dijeron.
En entrevistas anteriores, la directora del colegio en conflicto, Susana Montiveros, manifestó a este diario que «existe un compromiso por parte de las autoridades provinciales para dejar a la escuela en las mejores condiciones posibles», dijo.
Sólo promesas
Sin embargo, desde la demolición de las aulas, solo se recibieron promesas desde el Consejo de Educación, del cual depende Montiveros.
Una comisión de padres creada para tratar de solucionar el problema, envió una misiva al Gobernador Jorge Sobisch en donde anticipan los inconvenientes que acarreará el calor del verano.
Hasta el momento ninguna autoridad se comprometió a revertir la problemática por lo que los mismos padres planean dejar de enviar a sus hijos al colegio, por segunda vez en el año.
De los 600 chicos que asisten a la 238, unos 300 conviven con el problema en forma directa.
La ingeniera de obras públicas de la provincia, Olga López, tiene a su cargo un proyecto para la edificación de siete aulas, una biblioteca, sala de música y un laboratorio para la escuela. Fuentes extraoficiales señalaron que «el proyecto está terminado pero falta la financiación para desarrollarlo», aseguraron.