El cierre de la frontera con Brasil hace perder u$s150 millones al Alto Valle

La decisión del gobierno de Bolsonaro recibió el aval de los productores del vecino país. El Senasa informó que se negocia una salida al conflicto.



Bernardo de Irigoyen es uno de los cruces de la fruta de Argentina a Brasil. Foto gentileza El Territorio

Bernardo de Irigoyen es uno de los cruces de la fruta de Argentina a Brasil. Foto gentileza El Territorio

El gobierno brasileño dio de baja ayer el Sistema de Mitigación de Riesgo (SMR) que se aplicaba en la Argentina para el control de la carpocapsa y como consecuencia de ello cerró las fronteras a la importación de peras, manzanas y membrillos provenientes de nuestro país.

Están en juego más de 150 millones de dólares, que es lo que exporta el valle de Río Negro todos los años a ese destino entre todas sus pomáceas.

El año pasado los mercados brasileños absorbieron unas 100.000 toneladas de peras y alrededor de 20.000 toneladas de manzanas provenientes de nuestra región, consagrándose como el principal destino de nuestra oferta exportable.

Claramente, si no se reestablece el comercio de frutas con el vecino país en pocas semanas más, las pérdidas que sufrirá la actividad se contarán en decenas de millones de dólares.

¿Cómo se llegó a esta situación?

En principio por la miopía de los organismos públicos fitosanitarios y de transferencia de tecnología que nunca estuvieron a la altura de las circunstancias, desconociendo (o no queriendo ver) la verdadera crisis por la que estaba atravesando la fruticultura del Valle. El sector pierde rentabilidad desde hace años y eso determinó, hace ya varias temporadas, que los productores no hagan sus aplicaciones contra las plagas como se debe y, muchos de ellos agotados, han abandonado sus chacras dejando que la carpocapsa se desarrolle sin control alguno.

Dos datos

2015
es el año en que se renovó el sistema de mitigación del riesgo para evitar el cierre total de la frontera.
9
fueron los camiones del Alto Valle que fueron rechazados en frontera con más de 160 toneladas de fruta de pepita por tener larvas de carpocapsa.

En segundo término, esta la irresponsabilidad de ciertas empresas que, conscientes del riesgo que significaba enviar fruta a Brasil por la fuerte presión de la plaga existente, cargaron camiones con fruta sanitariamente no apta, buscando de esta manera una alternativa para sostener el financiamiento que dan los importadores del vecino país a esta altura del año.

Y por último, están las nuevas reglas de juego que imponen las autoridades brasileñas tras la asunción del presidente Jair Bolsonaro. La estrategia del nuevo gobierno del vecino país es no negociar cuando no se cumplen con los protocolos acordados. Y esto es lo que sucedió con el SMR, tras las nueve cargas de peras rechazadas en frontera.

¿Qué es lo que se puede esperar tras este escenario?

Lo primero es una urgente agenda entre los organismos fitosanitarios de ambos países para reencauzar el diálogo y poner fecha tentativa para que vuelva el SMR a la región.

El problema está en que el Valle de Río Negro y Neuquén tiene muy poco que mostrar o presentar como avances sanitarios para el corto y mediano plazo. La presión de la plaga de carpocapsa ya está en los montes y en gran parte de la fruta que ya se almacenó en las cámaras frigoríficas.

Tomando conocimiento de esto los funcionarios brasileños, es difícil pensar que las fronteras se abrirán en poco tiempo más. Y cuando hablamos de poco tiempo más estamos diciendo seguramente no antes de abril/mayo para que se consolide un proceso de cuarentena que facilite sobre la fruta que ha sido cosechada hasta ahora la muerte de la larva en frío. Todo parece muy complicado de aquí en adelante.

Apoyo de los empresarios brasileños

El titular de la Asociación Brasileña de Productores de Manzana de Brasil (ABPM), Pierre Nicolas Peres, aseguró ayer a “Río Negro” que ven positiva “la reacción del gobierno de cerrar rápidamente las fronteras para pomáceas argentinas cuidando así la sanidad de nuestra producción”.

Peres destacó que “es una medida inédita para nosotros por la rapidez con la que se actuó” y aclaró que no es medida para restringir el comercio ya que “Brasil no tiene producción de peras y las manzanas argentinas ocupan un nicho muy limitado en nuestro mercado y nos ayudan a sostener precios altos para nuestra manzana”.

Valoró la actitud de su gobierno y remarcó que es importante “que las autoridades argentinas trabajen duramente para poder sortear este complejo momento que afecta a la fruticultura del Valle. Sabemos de los problemas económicos que está sufriendo el sector, pero la parte sanitaria es clave para nosotros y no nos podemos arriesgar con semejante presión de carpocapsa que allí existe”.

El presidente de la ABPM se mostró confiado en que el Valle va a sortear este problema y que la relación bilateral se normalizará en poco tiempo. El optimismo del empresario pareciera estar lejos de la realidad frutícola del Valle. Pocos son los que arriesgan que la vuelta al Sistema de Mitigación de Riesgo (SMR), para poder retomar las exportaciones de pomáceas a Brasil, será en el corto plazo.

Qué hacer con las 120 mil toneladas de fruta

Si el Valle no logra abrir la frontera con Brasil rápidamente para poder exportar su fruta, unas 120.000 toneladas entre peras y manzanas deberán ser reorientadas hacia otros destinos de venta.

Toda una utopía ya que las empresas de la región no tienen los mercados para semejante cantidad de fruta. El tiempo corre en contra del negocio.

Si no hay acuerdo con las autoridades del vecino país de Brasil, las pymes de la región se quedarán con toda esta fruta en las cámaras frigoríficas.

Las opciones no son muchas: algo al mercado interno, otro poco a ciertos destinos de Latinoamérica y sumar más operaciones con Rusia.

La presión de esta sobreoferta de fruta impactará sobre los precios finales del producto en estos destinos y miles de toneladas terminarán quedando en los frigoríficos sin poder ser vendidas.

“Solicitaremos al presidente de la Nación Mauricio Macri su intervención para poder, lo más rápido posible, abrir el mercado de Brasil. El Sistema de Mitigación del Riesgo está funcionando y hay que hacer correcciones, pero no se puede suspender como lo hicieron las autoridades del vecino país”, comentó el gerente General de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados, CAFI, Marcelo Loyarte, con un alto grado de preocupación.

Entre los grandes ganadores de este conflicto sanitario encontramos a Chile, que está en condiciones de aumentar su oferta exportable a la plaza brasileña, y los países de la Unión Europea y estados Unidos que tienen altos stocks de peras que podrán colocar en este mercado.


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