“El ‘Colo’ Pereira”
Querido Orlando, como pocos te conocían, la vida te jugó una mala pasada. En manos de algunos delincuentes quisiste peservar tu salud y la de tu familia y por cerrar los postigones encontraste la muerte a manos de malvivientes que todos los días, a toda hora, en todos los barrios, en toda la provincia y en toda la nación arreglan sus cuentas como en el Lejano Oeste: a los tiros. Querido compañero –no puntero, como dicen los medios, porque la palabra “puntero” para mí es muy denigrante y hasta ofensiva–, fuiste un gran dirigente del MPN y quienes tuvimos la dicha de conocerte sabemos muy bien quién y cómo eras. Vivías armado… de compromiso, de lealtad hacia el partido, de militancia, de ser un muy buen padre, un excelente esposo y un compañero incondicional; ésas eran tus armas. Podremos haber militado en listas diferentes dentro del partido, pero siempre prevaleció el respeto de uno hacia el otro. Unos días antes de tu trágica muerte habíamos estado conversando en la avenida Argentina y Juan B. Justo sobre que en las próximas elecciones trabajaríamos y apoyaríamos a los candidatos de nuestro querido partido. Pero bueno, dicen que cada uno tiene marcado su destino. Yo no creo que tu destino haya sido morir de la forma salvaje en que te quitaron la vida. Dejaste una esposa y unas hijas que siempre van a tener el recuerdo y el reconocimiento de quien fuiste en vida: un hombre de bien. Amigo, cuando hablan de justicia no sé de qué hablan, porque hasta tengo miedo de que te culpen por haber cerrado los postigones para protegerte y proteger a tu familia. Querido compañero, fuiste, sos y serás un gran dirigente, siempre peleando por el bienestar de tu barrio, de tu gente, de tu partido, que hizo grande a esta provincia. Creeme que no te olvidaremos y pediremos justicia (si es que existe) por tu muerte. Cada triunfo del MPN también será tu triunfo. “Colo” querido, sólo le pido a Dios que descanses en paz y que se haga justicia, por tu familia, por tus seres queridos, por tus compañeros y para que se acabe de una vez toda esta impunidad. Adiós, amigo… algún día nos encontraremos allá arriba y hablaremos de política, como siempre lo supimos hacer, con mucho respeto aun en el pensar diferente. Eduardo Leonel Sala, DNI 13.108.272 Neuquén
Eduardo Leonel Sala, DNI 13.108.272 Neuquén