El costo de los insumos, un problema más para la educación

Docentes y padres no quieren que las escuelas sólo sean guarderías

Por Redacción

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En otro orden, el aumento de artículos escolares y de computación -la mayoría de los establecimientos se manejan administrativamente con este sistema- también pone una señal de alerta respecto de cómo se va a funcionar, aún con los maestros en las aulas, aparte del tiempo que llevará en algunas escuelas las refacciones que, como en la de las 1.200 viviendas del norte cipoleño, están encarando los propios padres por falta de presupuesto oficial en la materia.

Ya en la asamblea de asignación de cargos desarrollada la semana pasada en la escuela 53, varios padres pusieron en tela de juicio que todo vaya a ser normal pese a que niños y docentes vuelvan a clases.

«La prioridad en todo esto no es garantizar sea como sea el inicio de clases, sino evitar que la escuela se convierta sólo un ámbito de contención -una guardería, se mencionó también allí- y no de educación y formación», había advertido uno de los papás con el asentimiento de otros.

Una de las inquietudes tanto de docentes como de directivos y cuadros de supervisión es la garantía presupuestaria para que no falten insumos, por ejemplo, para la operatividad de los sistemas computables, ya instalados en casi todos los establecimientos.

Todo más caro

En muchos casos no se sabía si habrá continuidad del flujo de divisas para adquirir los cartuchos de tinta, que aumentaron casi un ciento por ciento en el último mes -de 35-40 a 70-80 pesos- y el papel, porque la resma sufrió asimismo incrementos sustanciales.

Las economías de las familias se ven jaqueadas asimismo por el aumento de libros, manuales y de las fotocopias, muy utilizadas por los docentes para que los chicos se hagan de material indispensable de estudio, ya que la adquisición de libros y manuales se ha tornado un tanto prohibitiva.

Un manual -de promedio- trepó de 40 a 60 pesos, y el costo de una fotocopia tamaño oficio de 4 a 10 centavos. Un libro común de texto que estaba entre los 11 y 15 pesos se disparó a los 20-22 pesos.

En todo este fárrago de precios altos y bolsillos flacos está la incertidumbre acerca del tiempo y la forma en que el gobierno llevará a cabo las refacciones en varias escuelas, porque hay problemas de calefaccionamiento y electricidad, y en pisos, techos, paredes, y también falta de bancos y de artículos de limpieza y didácticos.