El drama de los sacerdotes



BOGOTÁ (AP).- Familiares y feligreses se resisten a aceptarlo. Pero las autoridades dicen no tener la menor duda: en este país de arraigada tradición católica, dos sacerdotes pagaron a sicarios para que los matasen, aparentemente atribulados porque uno tenía sida y frecuentaba bares de homosexuales. La policía dice tener abundantes pruebas –incluida la confesión de uno de los autores del crimen–, de que los sacerdotes Rafael Reátiga, de 36 años, y Richard Píffano, de 37, pagaron el equivalente a 8.435 dólares para que los mataran en enero de 2011. No se comprobó fuera de toda duda la homosexualidad de los religiosos, pero la fiscalía afirma disponer también de abundante evidencia que apunta en esa dirección. (AP)


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