El gobierno cree que su

Eufóricos por la masividad de los festejos del Bicentenario, kirchneristas buscan “seguir creciendo de cara al 2011”.

Por Redacción

BUENOS AIRES (ABA).- ¿De qué crispación hablan? Varios funcionarios del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, se hacían ayer esa pregunta, luego de que el jefe de la Policía Federal, Néstor Vallecas, informara que durante las multitudinarias manifestaciones durante cuatro días de festejos por el Bicentenario de la República prácticamente “no hubo violencia, asaltos ni robos”.

Algunos, en la Rosada, se ilusionaban con proyectar políticamente hacia 2011 la pacífica demostración popular, aunque los más moderados señalaron que no hay que sacar conclusiones apresuradas. “Se debe hacer una lectura correcta de las exteriorizaciones de alegría de la gente y observar como sigue el proceso económico. Si el crecimiento sigue permitiendo el reparto de bienes y servicios, seguramente (Néstor) Kirchner, personalmente, intentará ser la cabeza de la tercera etapa de este modelo”, se evaluó ante “Río Negro”.

En el oficialismo destacaron que las divisiones se observan en la dirigencia, lo que se vio evidenciado con el faltazo presidencial en la velada de gala del Colón (donde acaparó la atención el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri) y en la realización de dos tedeums, uno en la Catedral oficiado por quien se sindicó con malicia como “jefe de la oposición” y el institucional, celebrado en Luján.

Sin embargo, en el gobierno hicieron notar a este diario que Bergoglio desactivó personalmente el espíritu anti-K, limitándose a un mensaje espiritual que no se apartó del último mensaje de la Conferencia Episcopal del pasado 10 de marzo. Además, consignaron que una orden suya, determinó que Macri y Francisco de Narváez se estremezclaran con los feligreses, sin tener ubicaciones de privilegio. Una discreta gestión del obispo, igualmente, facilitó la ausencia del vicepresidente Julio Cobos.

“Sáqueselo de la cabeza. El estilo de los Kirchner no va a cambiar”, se le aseguró a “Río Negro”, deslizando que “la pelea con ´Clarín´ continuará” y que la oposición parlamentaria deberá aceptar que el argentino sigue siendo un régimen presidencialista.

Vuelven los “mediáticos”

En el gobierno reconocen también que “el peor momento” fue en enero, durante la crisis con el entonces titular del Banco Central, Martín Redrado, y que ahora cuando los ánimos se aplacaron vuelven a aparecer “exponentes mediáticos”. En tal sentido, se mencionó al ex vicepresidente Carlos “Chacho” Álvarez, quien estuvo en la cena con la Presidenta, en la madrugada de ayer, acompañado por su pareja, la actriz Soledad Silveyra.

Particularmente, en la Rosada estaban eufóricos con el paseo callejero y la exposición pública que tuvo Cristina, acompañada de mandatario de América del Sur, entre ellos el popular brasileño Lula da Silva.

Por otra parte, se comentó positivamente la desactivación de la protesta con la que amenazaron varios dirigentes de la mesa de enlace agropecuaria.

“Pero ojo, que la gente quiera pasarla bien y divertirse, no significa un apoyo incondicional al kirchnerismo”, se advirtió por último.

Cristina y Néstor quieren aprovechar “el efecto Bicentenario” de cara al 2011.

DyN


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