“El hospital de Viedma no respondió”
El 17 de este mes a la madrugada llevamos a nuestro hijo con un pico de fiebre a la guardia pediátrica del hospital de Viedma. El cuadro con el que nos encontramos fue el siguiente: en la sala de espera había una docena de personas simplemente resistiendo los padecimientos sin horizonte alguno para ser revisadas y tratadas. Ellas mismas nos avisaron que no había nadie atendiendo, que en todo caso había que golpear la puerta de la zona restringida al público para que saliera el doctor. Efectivamente, a nuestro requerimiento abrió la puerta un doctor, muy abrumado, y nos informó que era la única persona a cargo de todo el servicio de guardia y que en ese momento estaba lidiando con una hemorragia de vida o muerte, que debíamos sentarnos y esperar a que el resto de los pacientes fuera atendido. Preguntamos a la gente allí sentada y hacía dos horas que estaba esperando a que alguien le preguntara qué le pasaba e informara el tiempo de espera impuesto. No sabemos si el médico cumplía adecuadamente su juramento hipocrático; probablemente hacía lo que podía en ese contexto. Tampoco tenemos certezas acerca de si ésta fue una situación excepcional o es lo que sucede cotidianamente en el hospital de Viedma, si se limita a esta ciudad o si es la situación de todos los hospitales de la provincia ni si la causa del problema es el incumplimiento de las obligaciones laborales por parte del personal o de sus supervisores, el deficiente diseño organizacional del hospital, una política de recursos humanos inadecuada, la falta de recursos financieros o todo ello. Lo que sí sabemos es que ese miércoles el hospital de Viedma no hubiera superado los tests más básicos en materia de derecho a la salud. Con esta carta compartimos un solo caso. Si hubiera más en Viedma y en la provincia sería propicio que se hicieran públicos de manera de hacer visible un problema y exigir su solución. Este tipo de situaciones golpea muy fuerte a la población más vulnerable en términos de acceso a los servicios, en especial el de salud, personas que recurren dolientes al hospital sin contar con un plan B. El Estado tiene la obligación de prevenir el dolor humano que se reproduce cuando ofrece-impone a la población más expuesta una atención médica altamente insatisfactoria. Un resultado por aproximación no es válido; el derecho a la salud debe ser efectivo en la provincia durante las 24 horas del día. Mariana Rulli, DNI 28.196.724 Juan Pablo Bohoslavsky, DNI 24.924.696 Viedma
Mariana Rulli, DNI 28.196.724 Juan Pablo Bohoslavsky, DNI 24.924.696 Viedma