El imperio nuclear contraataca

Redacción

Por Redacción

BERLÍN.- Los lobbies del sector nuclear en Alemania salieron de un sorprendente silencio y contraatacaron llevando a la justicia la decisión de cerrar los reactores atómicos más viejos del país, anunciada por la canciller Angela Merkel en respuesta al accidente de Fukushima. El número dos del sector, RWE, considerado como el más ardiente partidario de la energía atómica en Alemania, anunció ayer que presentó un recurso judicial contra el cierre forzado de uno de sus reactores. “Las centrales nucleares alemanas cumplen las condiciones de seguridad en vigor. Falta un fundamento jurídico para su cierre”, afirmó el grupo. El gobierno alemán ordenó el cierre durante al menos tres meses de los siete reactores más viejos del país para un examen en profundidad de su seguridad, a la luz de la catástrofe de Fukushima en Japón. Esta decisión concierne a dos reactores de Hesse (oeste). El número uno alemán de la energía EON, que tiene dos reactores concernidos por la decisión del gobierno, resolvió no presentar un recurso judicial en forma directa y podría atacar al gobierno en otro aspecto: la entrada en vigor de un impuesto sobre el combustible nuclear. Este impuesto es considerado como una compensación de los industriales en contrapartida de la prolongación en doce años de la vida de 17 reactores nucleares, acordada el año pasado por la coalición entre conservadores y liberales liderada por Merkel. (DPA)


BERLÍN.- Los lobbies del sector nuclear en Alemania salieron de un sorprendente silencio y contraatacaron llevando a la justicia la decisión de cerrar los reactores atómicos más viejos del país, anunciada por la canciller Angela Merkel en respuesta al accidente de Fukushima. El número dos del sector, RWE, considerado como el más ardiente partidario de la energía atómica en Alemania, anunció ayer que presentó un recurso judicial contra el cierre forzado de uno de sus reactores. “Las centrales nucleares alemanas cumplen las condiciones de seguridad en vigor. Falta un fundamento jurídico para su cierre”, afirmó el grupo. El gobierno alemán ordenó el cierre durante al menos tres meses de los siete reactores más viejos del país para un examen en profundidad de su seguridad, a la luz de la catástrofe de Fukushima en Japón. Esta decisión concierne a dos reactores de Hesse (oeste). El número uno alemán de la energía EON, que tiene dos reactores concernidos por la decisión del gobierno, resolvió no presentar un recurso judicial en forma directa y podría atacar al gobierno en otro aspecto: la entrada en vigor de un impuesto sobre el combustible nuclear. Este impuesto es considerado como una compensación de los industriales en contrapartida de la prolongación en doce años de la vida de 17 reactores nucleares, acordada el año pasado por la coalición entre conservadores y liberales liderada por Merkel. (DPA)

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