El Parque Industrial, justo en la línea de largada

Los 45 millones de dólares que permitirían pasar de la ilusión a la realidad en la búsqueda de otra fórmula que ayude a reducir la pobreza dependen de la aprobación legislativa del plan Castello.

Por Redacción

Idealizado como el factor clave que permitirá reconvertir la economía de Bariloche, el parque tecnológico e industrial que ya tiene tierras asignadas (y expropiadas) sobre la ruta de Circunvalación espera por sus primeras obras de infraestructura.

Los planificadores estiman que antes de fin de año saldrán a la venta las parcelas y en 2018 ya habrá “presencia efectiva” de personal del Parque y de las primeras empresas.

Las 319 hectáreas fueron expropiadas por la provincia en 2014 y se encuentran delimitadas por la Circunvalación y el arroyo del Medio, a unos 10 kilómetros del centro de Bariloche.

El secretario provincial de Ciencia, Tecnología y Desarrollo para la Producción, Hugo Josserme, dijo que la etapa de maduración del proyecto está completada y que el ente promotor del parque ya percibe la “presión” de las empresas para que comiencen las concreciones.

La infraestructura básica demanda una inversión millonaria y la diferencia entre empezar de inmediato o mantener las gestiones de resultado incierto depende de la aprobación del plan Castello, que todavía no pasó el filtro de la legislatura provincial.

En el paquete de obras que la provincia incluyó en ese plan existe una partida de 45 millones de dólares para el parque tecnológico de Bariloche.

Si la ley resulta aprobada el mes próximo (como pretende el oficialismo) y el mega endeudamiento es aprobado por Nación el despliegue en el terreno podría comenzar antes de fin de año.

Tanto Josserme como el gerente del Parque, Lorenzo Raggio, aseguraron que el dinero se invertirá en dotar de servicios a la primera etapa, diseñada para absorber la demanda de desarrollos industriales durante los próximos diez años.

“Los proyectos ejecutivos de las obras ya están casi listos, y con el financiamiento asegurado las licitaciones podrían convocarse en agosto o septiembre”, aseguraron.

El director municipal de Innovación Productiva, Julio Costa Paz, afirmó que el objetivo es que el Parque “sea un punto de referencia para toda la región” y que funcione como “incubadora” y espacio de intercambio para pequeños emprendimientos.

Explicó que debería resolver -entre otras cosas- la actual incapacidad para “generar valor” a partir de la materia prima que se produce a nivel local. “En los comercios de Bariloche hoy podemos encontrar fruta fina congelada, y en el envase dice parque industrial de Pilar -ejemplificó-. O sea que se cultiva acá, va y vuelve”.

Danza de millones

El listado de obras del complejo comprende el alambrado perimetral, el portal de acceso sobre Circunvalación (donde además se construirá una rotonda), las calles internas, el tendido de fibra óptica, la red troncal de desagües cloacales, la planta depuradora, la red de energía eléctrica, la red de agua industrial y potable, instalaciones para la seguridad, comedor y áreas de esparcimiento y deportivas.

El presupuesto completo traducido en pesos ronda los 600 millones. Según Josserme, la mayor parte de ese dinero se lo llevará el asfalto de la red vial del Parque.

El desarrollo de la primera etapa, que comprende 100 hectáreas y la “ingeniería conceptual” de todo el Parque cuesta 18 millones de dólares (240 millones de pesos) y los proyectos ejecutivos tienen fecha de entrega para julio.

Un dato sobre lo que todavía guardan reserva en el Ente Promotor es el precio de la tierra. La venta de lotes se pondrá en marcha al mismo tiempo que las obras y la idea es otorgar planes de financiamiento que vayan “calzados” con el pago del crédito internacional del futuro plan Castello, de modo que tendrían plazo y tasas similares.

El ministro de Obras Públicas Carlos Valeri dijo justamente que dentro del Castello las obras del Parque Tecnológico son de un tipo especial, porque van a mejorar la productividad y aseguran mecanismos directos de recupero de la inversión.

Josserme subrayó que, a diferencia de otros parques industriales, el de Bariloche tendrá un perfil orientado a las nuevas tecnologías y por eso deberá tener como plus distintivo los servicios de comunicaciones, incluido Internet “de alta calidad”.

Un listado en crecimiento

A la cabeza de empresas interesadas figura Invap, que contará con una parcela de tres hectáreas y piensa trasladar al Parque los talleres que hoy tiene en el Centro Atómico. Allí produciría, por ejemplo, las grandes palas de los molinos eólicos.

Junto a la empresa provincial líder en producción de satélites, radares y otros equipamientos se instalarán varios de sus proveedores, incluidas pequeñas metalúrgicas.

Según informaron desde el Ente, también confirmaron su voluntad de radicarse en el Parque la empresa provincial Altec SE, la privada Tecno Acción, la constructora Hiza, Mecánica 14 (produce piezas para la industria nuclear y aeroespacial), Zavecom (tratamiento de residuos), Cruz del Sur (logística) y Véliz (artículos de limpieza).

Habrá también madereras, chocolateras, un “cluster” o grupo de empresas jóvenes de innovación y tecnología, y la intención es estimular la mudanza al Parque de las principales cerveceras. Aunque en ese rubro todavía no habría “decisiones tomadas”.

También dentro del predio funcionará la sede de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la provincia. Y la idea es que se asienten dependencias del INTI, del Conicet y otros organismos de investigación.

Raggio dijo que habrá “criterios de aceptación” muy estrictos para las empresas, con lugares específicos de acuerdo al rubro y actividades que directamente estarán vedadas, por razones ambientales. Sobre ese punto todavía no hay precisiones porque “el reglamento está en elaboración”.

Las parcelas más chicas serán de 300 metros cuadrados y también se podrán comprar varias hectáreas. “Lo que se va a vender no es tierra, sino tierra productiva -explicó Raggio-. La idea es asignar las parcelas con un proyecto bien definido y tener dueños, no inquilinos. No habrá margen para la especulación”.

Diversificación y empleo

Por razones obvias, el éxito de las temporadas turísticas es el sostén casi excluyente de la economía barilochense. Desde hace al menos dos décadas comenzaron a circular las propuestas para hacerla “sostenible” mediante la ampliación de la “matriz productiva”.

La expectativa de los impulsores del Parque es configurarlo como un “motor” de esa diversificación y esperan construir “no desde cero”, sino a partir del desarrollo científico y tecnológico que ya acumula la ciudad.

Sostienen que el complejo “contribuirá a generar nuevos empleos y facilitará la transferencia tecnológica entre empresas y centros de investigación”.

En resumen, el Parque en su fin último debería ser un instrumento para el ordenamiento territorial de la ciudad y también para atacar la pobreza y la desigualdad, que suelen ser destacadas como señas distintivas de Bariloche, tanto como sus bellezas naturales.

Monto a invertir

El complemento académico

Entre los planes está el de generar en Bariloche una carrera afín al desarrollo tecnológico. Josserme consideró indispensable una tecnicatura o licenciatura en informática. “Si vienen al Parque empresas de software, en las actuales condiciones van a tener que traer gente de afuera”, dijo.

El ente promotor del Parque ya expuso su planteo ante la Universidad Nacional de Río Negro y también a la Universidad Tecnológica Nacional. Hasta ahora no tuvo eco. La posibilidad más cercana sería que la carrera la instrumente la Universidad Nacional de Cuyo, a través de del Instituto Balseiro.

Dimensiones

Datos

600
millones de nuestra moneda es el presupuesto global para las obras de la primera etapa del complejo.
319
hectáreas es la superficie total del predio, entre áreas de uso productivo, de servicios, recreativas, y red vial interior.
300 m²
es la superficie mínima de las parcelas que saldrán a la venta pero también se podrá aspirar a adquirir varias hectáreas.

Exit mobile version