“El pueblo quiere votar”



En mayo de 1810, el pueblo clamaba, “El pueblo quiere saber de qué se trata”. Lo hacía para empezar a construir una nación, una patria. Hoy, 203 años más tarde, clama: “El pueblo quiere votar”, para terminar de construir una nación, una patria. Y no perder lo construido con sudor, sangre y lágrimas. El pueblo espera ansioso octubre para defender: 1) El patrimonio nacional. No quiere que nuevamente se entreguen YPF, Aerolíneas, el agua, la luz, el gas, las jubilaciones, las industrias, el trabajo, los caminos, la ciencia y la tecnología, los derechos laborales, el empleo, etc. 2) La infraestructura y el saber hacer de los argentinos. El pueblo quiere seguir construyendo, sobre lo construido en estos diez años, redes energéticas, gasoductos, oleoductos, refinerías, usinas nucleares, hidroeléctricas, térmicas, solares, eólicas; fábricas, viviendas, caminos, autopistas, hospitales, escuelas, universidades, laboratorios de investigación, etc. El pueblo quiere científicos y técnicos, no consultores; quiere fábricas, no financieras. 3) El equilibrio fiscal. El pueblo sabe que si Cristina cae, con ella caerán las retenciones a la producción rural nacional y con ello la recaudación. Lo que obligará a una drástica reducción de la inversión pública. Por ejemplo, se anularán los subsidios a los combustibles, al transporte, al gas, al agua, a la luz… verdaderos aportes a la producción, a los salarios y al empleo. 4) La flotación administrada del peso argentino. Con el arribo de la oposición al poder también arribará la devaluación, arrastrando a la baja los salarios, las jubilaciones, la asignación universal por hijo, etc. y el alza de los precios; lo que producirá una brutal caída del mercado interno, arrasando la producción, los servicios y el empleo. Gobernarían insensibles como Alfonsín, Morales, Carrió, Bullrich, De Narváez, etc., que ni se despeinarían ante el hambre de los jubilados y la desprotección de la niñez. 5) El trabajo y sus derechos. El pueblo sabe que la desocupación y la desesperación por conseguir trabajo traerán aparejadas la explotación y la abolición de los derechos laborales. 6) La soberanía nacional. Otra cosa que no quiere entregar el pueblo es la soberanía nacional recuperada y sabe que con déficit fiscal estaría el país obligado a la financiación, yéndose a pedir créditos al FMI y aceptando para ello sus condiciones, que son favorables a los países centrales que lo manejan y nefastas para nosotros, produciéndose la quiebra nacional, como ya pasó. 7) El derecho a la verdad. Volveríamos a 1810, porque caería la ley de medios y la mentira sería la información suministrada. El engaño le quitaría al pueblo su sumo derecho a razonar. Como pasó en el Proceso, cuando nos decían que éramos derechos y humanos. 8) El derecho a la educación pública y gratuita. Gobernando Macri, López Murphy y otros privatizadores confesos y adoradores del sistema chileno, donde estudian los ricos y al que no le gusta y protesta ferozmente se lo reprime, la educación al poco tiempo sería paga y para las minorías acomodadas. 9) El derecho a la salud. Si gana la oposición se desfinanciaría y se destruiría el hospital público y gratuito, como ya lo ha hecho en los distritos en que gobierna. El Moyano es un buen ejemplo de esto. Demolerían hospitales, no los construirían. 10) La popular democracia. La oposición derogaría la ley de democratización de la Justicia, que seguiría manejada por las oligarquías de los intereses dominantes, es decir, se retornaría a la oligodemocracia, donde los representantes del pueblo son impelidos a gobernar o legislar por semi Dioses surgidos de lo que el pueblo creía haber derrotado. Con ello, la inseguridad sería explosiva. Por eso el pueblo está ansioso por votar, quiere enterrar de una vez y para siempre el horrendo pasado vivido y que amenaza con retornar y arrastrar a la familia argentina a la destrucción y al caos. Antonio Tourville, DNI 7.817.849 – Las Grutas


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