El relato de una víctima de un insólito secuestro
VIEDMA (AV).- El abuso militar y las violaciones a los derechos humanos durante el último régimen de facto también derivaron en hechos grotescos. El ex operador técnico de medios audiovisuales, René León, fue una de las víctimas aunque pudo sobrevivir a la oleada de crímenes de lesa humanidad y brindar su testimonio dejando a salvo lo ocurrido para la memoria popular. “Fui apresado por la Policía en junio del 76 durante un operativo en Televiedma Canal 2” junto a tres personas más, contó a “Río Negro”, relatando su propio calvario. Fue acusado de haber protagonizado un supuesto acto de apología de la sedición. Nueve años más tarde salió libre de culpa y cargo. En un frío atardecer, León estaba abocado a ajustar detalles de la transmisión televisiva que estaba por iniciarse. Había tomado la costumbre junto a su compañero Raúl Torres, de amenizar la previa exhibiendo ante las cámaras varias tapas de discos Larga Duración, y difundiendo música de fondo. La emisión estaba inundada por el pegadizo éxito musical “La serenata del soñador” del cantautor norteamericano Neil Diamond, mientras en la pantalla aparecía la foto de un soldado con barba posando sobre un cañón. La letra del tema hace referencia a una historia de amor protagonizada por un joven amante, que al parecer había sido prohibido por la dictadura. “Nosotros -apuntó en referencia a lo ridículo- quisimos dar una ambientación, y de repente éramos ‘subversivos’ y clausuraron la transmisión por toda la jornada”. Recordó que esa situación “reflejó la ira de algunos que estaban mirando, gustosos y festejando lo ocurrido un mes atrás (el golpe militar del 24 de marzo de 1976). Todo se generó por la denuncia de un allegado al canal de cable y a las fuerzas de seguridad”. Agregó que “a los pocos minutos teníamos rodeado el edificio de Mitre 919 con efectivos y patrulleros”. En esta campaña que levantaba el miedo, con mucho de trivial, se los envió a la Comisaría Primera de esta capital con la absurda acusación. El grupo de trabajadores de Canal 2 se dio cuenta en manos de quienes habían quedado cuando al llegar a Bahía Blanca -donde fueron trasladados-, los esperaban tanques de guerra y grupos de soldados con ametralladoras para que ingresen a una mazmorra del Comando V Cuerpo de Ejército. León rememoró que los interrogatorios, sin tortura, eran diarios y “tenían información de primera”. Hubo presión psicológica porque le preguntaban por supuestas conexiones guerrilleras, sobre su hija que por entonces tenía un año. La comida “era porquería que la llenaban con papeles, dormíamos 60 en una habitación y todas las noches se escuchaba el ruido seco de apertura de candados para buscar gente con linternas y perros, que se la llevaban en el medio de un griterío y empujones; y después nunca aparecían”, añadió. Luego de unos meses recuperó la libertad junto a Torres, y los directivos del cable, Rolando Barabino y Carlos Salazar.