El taxista admitió que atropelló y mató a Michelle

En un juicio abreviado aceptó ser condenado a tres años de prisión. Los jueces podrán homologarlo o rechazarlo. La familia de la estudiante zapalina, disconforme con el acuerdo.

LA ESTUDIANTE ZAPALINA VIVIA EN BUENOS AIRES

ZAPALA (AZ).- El taxista Roque Alberto Sachetti admitió en un juicio abreviado que atropelló y mató a la estudiante de odontología zapalina Michelle Álvarez frente al Aeroparque Metropolitano. En el acuerdo entre fiscalía y defensa aceptó ser condenado a tres años de prisión efectiva por el delito de “homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un automóvil”.

Ahora el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 porteño deberá homologar o rechazar ese acuerdo. En caso de aprobarlo, Sachetti -de 65 años- será condenado a tres años de prisión efectiva, aunque podrá recuperar la libertad a fines de este mes, cuando cumpla ocho meses de detención en la cárcel de Marcos Paz. El acuerdo también contiene una inhabilitación para conducir por el lapso de cinco años.

La pena fue considerada “insuficiente” por la familia de la joven, que se opuso a los términos del acuerdo pero sin que su opinión sea vinculante para los jueces.

El caso generó una profunda conmoción y recién salió a la luz gracias a la difusión periodística. Sachetti atropelló a la chica el 16 de julio del año pasado frente al aeropuerto porteño. En lugar de detenerse para auxiliar a la víctima, se escapó y ocultó el auto. Recién pudo ser detenido por la policía nueve días más tarde, cuando el chapista al cual había llevado a reparar su auto se quebró y contó a la justicia lo que sabía. Según sus dichos, Sachetti primero le dijo que había chocado contra un árbol pero luego terminó reconociendo que los daños en el VW Surán eran producto de haber embestido a una persona.

Los familiares de la víctima y su abogado, Boris Besoquy, calificaron de “injusto” el fallo porque consideraron que en el hecho coexistieron agravantes, como la conducta posterior desplegada por el Sachetti.

“Vemos insuficiente la pena acordada y sólo quedan para la familia y amigos de Michelle palabras que invocan sentimientos de dolor, bronca e impunidad, no ajustándose ni mínimamente a todo el daño causado por el asesino”, dijo Besoquy a la prensa.

“El taxista no tuvo ni una pizca de humanidad para detenerse y socorrer a la persona que había colisionado ni tampoco ningún tipo de remordimiento para, en los días posteriores, presentarse en alguna comisaría o juzgado para confesar lo que había ocurrido y solamente pensó en hacer desaparecer todo rastro de lo acontecido haciendo reparar su vehículo”, añadió.


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