El teatro, entre el deseo y el deber ser

El domingo se estrena "Como agua para el fuego". La obra saca a la luz la tiranía de la sociedad actual.

Por Redacción

NEUQUÉN (AN).- El deseo y el deber ser. El instinto y las normas sociales. La naturaleza humana y las tradiciones. Opuestos, en permanente lucha, que desgarra, provoca angustia y desdibuja la humana esencia.

Una madre que pretende encasillar a sus tres hijas en el corralito de costumbres familiares. Una hija que se rebela y lucha por su derecho a decidir, y otras dos que necesitarán tiempo para hacerlo o no lo harán nunca. Este es el planteo de «Como agua para el fuego», la obra que se estrenará el domingo a las 21:30 en La Conrado Centro Cultural, ubicada en Yrigoyen 138.

«Los personajes son una madre,sus tres hijas y una empleada. La madre quiere imponer a toda costa las tradiciones familiares. Allí empieza a deshilvanarse toda la historia. Trata de las cosas o normas impuestas desde la sociedad, que pueden terminar cercenándonos en nuestra libertad de ser lo que somos. Es una lucha entre la naturaleza y las costumbres. La obra muestra cómo los impulsos naturales que tenemos como seres humanos son reprimidos por la sociedad a través de la imposición de las tradiciones, de la educación», explicó Grisel Nicolau, autora y directora de la pieza.

La puesta en escena de «Como agua para el fuego» respeta los parámetros del teatro clásico griego, ingrediente que suma mayor atractivo a la obra. Un coro integrado por las mismas actrices, irá adelantando sucesos del futuro dentro del tiempo de la obra y opinando sobre lo que ya pasó.

Las tres hijas de esta madre autoritaria, tendrán diferentes reacciones. Una seguirá atada a los mandatos familiares, la otra se revelará imponiendo su decisión y la tercera necesitará la ayuda de un tercer personaje para poder romper con las estructuras impuestas.

«Es interesante ver cómo juegan el deseo y el deber ser. Esa contradicción entre lo que uno quiere ser y lo que la sociedad le dice que debe ser, que provoca angustia e infelicidad y que va formando un ser humano muy distinto al que en realidad somos «, agregó la actriz.


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