El tratamiento del ACV presenta avances en la región
La hipertensión y el sedentarismo son algunas de las causas que pueden derivar en estos accidentes. Un equipo de neurología evalúa los casos y define entre dos metodologías.
“Calmate, te va a dar un ACV”, es una frase que se suele decir a una persona que está sobrepasada. La posibilidad de tener un accidente cerebrovascular (ACV) se ha instalado en las conversaciones cotidianas en gran parte debido a la difusión que ha tenido en los último años este trastorno. Ayer en la región se desarrolló una conferencia sobre el “Presente y futuro de la neurocirugía endovascular” en la que se expusieron nuevos avances en su tratamiento.
“Un ACV es un trastorno circulatorio del cerebro que, por lo general, puede ocurrir de dos formas. Una es el ACV isquémico o el accidente isquémico vascular, en el cual hay una obstrucción en la parte circulatoria del cerebro que produce un déficit neurológico. La otra forma de presentación es la hemorragia cerebral o el ACV hemorrágico. Una es por la obstrucción del déficit circulatorio y la otra porque se rompe puede ser un aneurisma, una malformación o una arteria por múltiples causas”, explicó el médico Mauricio Roussell, que ofició de coordinador de los disertantes Pedro Lylyk y Esteban Scrivano. El profesional está a cargo del servicio de neurointervencionismo en la Clínica de Imágenes.
Roussell aseguró que estos nuevos tratamientos “están dados desde el enfoque de la idea de reperfundir el cerebro. Como pasa en el corazón, de que se obstruya una arteria coronaria y se hace lo que es una angioplastia percutánea que es abrir la arteria. Hay varios tratamientos: uno es endovenoso y otro es intraarterial. Se están utilizando las dos metodologías: tanto la medicación que se hace por vena como tratamiento intraarterial, que no se hace en todos los casos. Uno evalúa, mediante el equipo de neurología, de terapia intensiva y de ahí en más uno decide con las imágenes qué paciente es candidato a ser tratamiento por vena o qué paciente es candidato a ser tratamiento intraarterial”.
Causas a evitar
En cuanto a los factores de riesgo indicó que son los mismos que en las enfermedades cardiovasculares.
Enumeró: “el sedentarismo, la hipertensión, la hipercolesterolemia. Son trastornos metabólicos que diríamos en algunos casos, en la mayoría de los accidentes cerebro vasculares isquémicos, pueden ser algunas de las causas.”
Hay otras causas que pueden ser del corazón, algún trombo que se dispara que viaja en el torrente sanguíneo, impacta en una arteria del cerebro y produce un ACV.
Otra de las causas es una enfermedad carotidea que se produce a cúmulo de grasa dentro de la pared de la arteria. Hay un fenómeno de ruptura de la placa esa y también termina produciendo obstrucción o disminución del flujo que irriga el cerebro. Y después las causas malformativas como puede ser una malformación arteriovenosa que eso dan sangrado por lo general o los aneurisma cerebrales.”
“El sedentarismo, la hipertensión, la hipercolesterolemia, son trastornos metabólicos que pueden ser algunas de las causas”,
explicó el médico Mauricio Roussell, a cargo del área de neurointervencionismo.
Datos
- “El sedentarismo, la hipertensión, la hipercolesterolemia, son trastornos metabólicos que pueden ser algunas de las causas”,
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