El tren a Vaca Muerta en la mira de paleontólogos

La Provincia autorizó la realización de un relevamiento para determinar si en la traza entre Cipolletti y Añelo hay vestigios de restos fósiles.



El tren busca disminuir la cantidad de camiones que circulan por las rutas.

El tren busca disminuir la cantidad de camiones que circulan por las rutas.

El Tren Norpatagónico, más conocido como el tren a Vaca Muerta, es de gran interés para las petroleras, puesto que se contempla una baja en los costos de producción en los yacimientos y además implicaría sacar de las rutas del Alto Valle unos 100 camiones por día.

Pese a las numerosas discusiones que se gestaron en torno a la traza, ahora el investigador italiano Mattia Baiano, que desde hace más de dos años se encuentra en la zona descubriendo restos fósiles, solicitó la autorización para realizar trabajos de relevamiento paleontológico dentro de la provincia de Neuquén, en la línea que va desde Cipolletti a Añelo.

La tierra puede dar pistas pero no certezas, y la incertidumbre de poder encontrar restos fósiles es algo a lo que paleontólogos están acostumbrados. “Hicimos durante unos diez días todo un estudio geológico para ver si la traza del tren que irá a Añelo afectaría posibles lugares importantes para el patrimonio cultural”, afirmó Mattia Baiano.

A pesar de que la exploración no arrojó resultados positivos, los especialistas sostienen que relevar y hacer prospección paleontológica y arqueológica en áreas cercanas a nuevas obras son de suma importancia ya que además de proteger, se pueden reactivar nuevas rutas de investigación.

Carlos Cide, director del Patrimonio Cultural, explicó que todo el sector que involucra la obra debe ser previamente estudiada y relevada “para que ante cualquier presencia fósil, los restos puedan se recuperados”.

Baiano también contó con la colaboración de los paleontólogos Flavio Bellardini y Rodolfo Coria.

La autorización para el relevamiento fue publicado en el Boletín Oficial, el 15 de febrero. La exploración está sostenida por la ley provincial 2184 que protege cualquier descubrimiento y la preservación de ruinas, yacimientos, restos materiales, objetos y lugares históricos, arqueológicos o paleontológicos de interés científico, existentes en el territorio de Neuquén.

“No sólo hay fósiles sino que hay una ley que los protege, que los resguarda, y las políticas públicas que promueven progreso y construcción deben estar atentos a ella. Si hay un fósil, no se lo puede llevar o destruir”, explicó Cide.

Baiano afirmó que “tenemos registro e indicios de saurópodos de la Cuenca Neuquina y contribuye, en cierta medida, a nuestro conocimiento de la distribución de éstos en la Patagonia”.


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