El último prófugo
CORRIENTES (Télam).- El último prófugo por el secuestro y asesinato de Diego Peralta, cuyo cadáver apareció en una tosquera de Ezpeleta en agosto de 2002, 38 días después de haber desaparecido, fue detenido en la ciudad paraguaya de Asunción. Se trata de Carlos Ramón Garzón Vera, alias «Pipi», quien fue apresado la semana pasada cuando se resistió a ser identificado, aunque la policía paraguaya recién pudo obtener su verdadera identidad ayer, tras cotejar sus huellas digitales con los registros argentinos.
Emilse Peralta, madre de Diego, se mostró contenta con la detención del último prófugo de la banda, cuyos otros ocho integrantes ya se encontraban detenidos.
«Esta detención sirve para darle un poco más de paz a la memoria de Diego. Yo no voy a estar en paz nunca, porque voy a vivir el resto de mi vida luchando para que todos queden presos», manifestó ayer la mujer.
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