El Vaticano vivió un fin de semana de intrigas

Redacción

Por Redacción

ROMA.- En el nuevo consistorio para la creación de cardenales, el papa Benedicto XVI ha apostado claramente por purpurados europeos. Además, dos meses antes de su 85 años, son ya mayoría los cardenales electores nombrados en su pontificado. La asamblea general del colegio cardenalicio de este fin de semana se vio oscurecida por rumores sobre intrigas tras los muros del Vaticano que provocaron incluso titulares sobre un presunto “complot” para asesinar a Joseph Ratzinger. De los ahora 125 cardenales que por tener menos de 80 años podrían participar en un eventual cónclave para elegir a un nuevo jefe de la Iglesia católica, 63 fueron creados por el pontífice alemán, mientras que los 62 restantes provienen todavía de tiempos de su predecesor Juan Pablo II. El país más representado sigue siendo Italia, con 30 cardenales. Pero, ¿significa esto que el próximo papa será un italiano? No tiene por qué. Sin embargo, llama la atención que de los 22 neocardenales que recibieron su capelo y su anillo el sábado, casi la mitad, diez, trabajan en la curia romana y que, en total, 16 son europeos. Siete de ellos son italianos y dos son de la Alemania natal del papa, que ya tiene nueve cardenales y se acerca con ello a los diez de países con mayor número de católicos como España o Brasil. El peso del Viejo Mundo crece en el Senado de la Iglesia. El trasfondo de la nueva intriga vaticana parece tener que ver con la elección del próximo papa, o más bien con a quién algunos no quieren ver en la Cátedra de San Pedro después de Joseph Ratzinger. Como un eco a los titulares de los últimos días sonaban las palabras finales de Benedicto, de 84 años, durante el consistorio: “Pedid también por mí, para que pueda ofrecer siempre al pueblo de Dios el testimonio de la doctrina segura y regir con humilde firmeza el timón de la santa Iglesia”. Según el “Corriere della Sera”, muchos cardenales expresaron una gran preocupación porque un “estilo de gobierno” débil en la curia romana pudiera repercutir negativamente sobre toda la Iglesia universal. (DPA)


ROMA.- En el nuevo consistorio para la creación de cardenales, el papa Benedicto XVI ha apostado claramente por purpurados europeos. Además, dos meses antes de su 85 años, son ya mayoría los cardenales electores nombrados en su pontificado. La asamblea general del colegio cardenalicio de este fin de semana se vio oscurecida por rumores sobre intrigas tras los muros del Vaticano que provocaron incluso titulares sobre un presunto “complot” para asesinar a Joseph Ratzinger. De los ahora 125 cardenales que por tener menos de 80 años podrían participar en un eventual cónclave para elegir a un nuevo jefe de la Iglesia católica, 63 fueron creados por el pontífice alemán, mientras que los 62 restantes provienen todavía de tiempos de su predecesor Juan Pablo II. El país más representado sigue siendo Italia, con 30 cardenales. Pero, ¿significa esto que el próximo papa será un italiano? No tiene por qué. Sin embargo, llama la atención que de los 22 neocardenales que recibieron su capelo y su anillo el sábado, casi la mitad, diez, trabajan en la curia romana y que, en total, 16 son europeos. Siete de ellos son italianos y dos son de la Alemania natal del papa, que ya tiene nueve cardenales y se acerca con ello a los diez de países con mayor número de católicos como España o Brasil. El peso del Viejo Mundo crece en el Senado de la Iglesia. El trasfondo de la nueva intriga vaticana parece tener que ver con la elección del próximo papa, o más bien con a quién algunos no quieren ver en la Cátedra de San Pedro después de Joseph Ratzinger. Como un eco a los titulares de los últimos días sonaban las palabras finales de Benedicto, de 84 años, durante el consistorio: “Pedid también por mí, para que pueda ofrecer siempre al pueblo de Dios el testimonio de la doctrina segura y regir con humilde firmeza el timón de la santa Iglesia”. Según el “Corriere della Sera”, muchos cardenales expresaron una gran preocupación porque un “estilo de gobierno” débil en la curia romana pudiera repercutir negativamente sobre toda la Iglesia universal. (DPA)

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora