“Elegir para dónde vamos…”

Redacción

Por Redacción

Es mi máximo y profundo anhelo para este 2015 el despertar de grandes gestos, los que a mi parecer nos llevarán por el buen sendero. En especial me refiero a los que tienen que provenir de parte de todos aquellos que integramos y/o participamos de una u otra manera de los espacios políticos. Recordarnos a nosotros mismos que nos involucramos con la intención del bienestar general, que participamos para el intento de cambios verdaderos, palpables, cotidianos y que los mismos se generan desde el seno más pequeño en que cada uno se pueda desenvolver. Tener siempre presente que, sin el trabajo mancomunado de quienes queremos mejorar las cosas más sencillas, el porvenir de las personas y el progreso quedarán relegados a situaciones fortuitas de las cuales nunca es bueno ser partidario. Hablo también de la autocrítica, de la ausencia de mezquindad dirigencial y, desde ahí hacia abajo, el eco en todos los sectores alineados a cualquiera de los protagonistas. Nos esperan doce meses de una política que no dará respiro a nadie y para transitarlos es de relevancia mayor generar un buen clima entre los que compartimos espacios comunes, como así también con aquellos que militan, trabajan y se expresan en cualquiera de las demás fuerzas ajenas a la de uno. Será, en otro aspecto más inclusivo al anterior, tarea ciudadana la de observar bien qué elegimos, a quién elegimos, qué hizo, qué hace, y mirar detalladamente si la defensa de sus banderas fueron inquebrantables o no. Es momento de poner el voto y de esta manera premiar a aquellos que se han manejado con coherencia, a aquellos que han demostrado una conducta política destacada; es el momento que tenemos como sociedad de pedir lo que creemos merecer, y eso nos dejará expuestos a todos y nos dará un margen mayor o menor para el “pataleo” cuando lo que se haya priorizado sean o no los valores, los principios, la esencia de las personas. Pienso que se puede gobernar con firmeza ideológica, pero con amplitud y sin la búsqueda del lucro dentro de la actividad . Pienso que quien lleve estos aspectos impregnados en su carrera política tiene que tener su oportunidad. Pienso que el o la dirigente que cuente con estos atributos va a ser realmente representativo para el pueblo, porque la búsqueda en la que hay que encaminarse, a mi parecer, es aquella en la que se vea reflejada la gente y sus cosas simples. Aquella en la que se encuentre la defensa de todo lo que da sentido de pertenencia, todo lo que da dignidad al ser humano. Quien esté con el pueblo, quien lo defienda, quien haya demostrado dar su vida por y para la política tiene que gobernar. Necesitamos movernos de la guía que se tiene muchas veces a la hora de una elección, que suele ser “la economía” que maneja el candidato; cuando demos ese paso, tendremos un cambio real y la garantía de un gobierno cercano a cada uno de nosotros. Nicolás Ariel Abelleira Tapia, DNI 32.049.598 – Viedma

Nicolás Ariel Abelleira Tapia, DNI 32.049.598 – Viedma


Es mi máximo y profundo anhelo para este 2015 el despertar de grandes gestos, los que a mi parecer nos llevarán por el buen sendero. En especial me refiero a los que tienen que provenir de parte de todos aquellos que integramos y/o participamos de una u otra manera de los espacios políticos. Recordarnos a nosotros mismos que nos involucramos con la intención del bienestar general, que participamos para el intento de cambios verdaderos, palpables, cotidianos y que los mismos se generan desde el seno más pequeño en que cada uno se pueda desenvolver. Tener siempre presente que, sin el trabajo mancomunado de quienes queremos mejorar las cosas más sencillas, el porvenir de las personas y el progreso quedarán relegados a situaciones fortuitas de las cuales nunca es bueno ser partidario. Hablo también de la autocrítica, de la ausencia de mezquindad dirigencial y, desde ahí hacia abajo, el eco en todos los sectores alineados a cualquiera de los protagonistas. Nos esperan doce meses de una política que no dará respiro a nadie y para transitarlos es de relevancia mayor generar un buen clima entre los que compartimos espacios comunes, como así también con aquellos que militan, trabajan y se expresan en cualquiera de las demás fuerzas ajenas a la de uno. Será, en otro aspecto más inclusivo al anterior, tarea ciudadana la de observar bien qué elegimos, a quién elegimos, qué hizo, qué hace, y mirar detalladamente si la defensa de sus banderas fueron inquebrantables o no. Es momento de poner el voto y de esta manera premiar a aquellos que se han manejado con coherencia, a aquellos que han demostrado una conducta política destacada; es el momento que tenemos como sociedad de pedir lo que creemos merecer, y eso nos dejará expuestos a todos y nos dará un margen mayor o menor para el “pataleo” cuando lo que se haya priorizado sean o no los valores, los principios, la esencia de las personas. Pienso que se puede gobernar con firmeza ideológica, pero con amplitud y sin la búsqueda del lucro dentro de la actividad . Pienso que quien lleve estos aspectos impregnados en su carrera política tiene que tener su oportunidad. Pienso que el o la dirigente que cuente con estos atributos va a ser realmente representativo para el pueblo, porque la búsqueda en la que hay que encaminarse, a mi parecer, es aquella en la que se vea reflejada la gente y sus cosas simples. Aquella en la que se encuentre la defensa de todo lo que da sentido de pertenencia, todo lo que da dignidad al ser humano. Quien esté con el pueblo, quien lo defienda, quien haya demostrado dar su vida por y para la política tiene que gobernar. Necesitamos movernos de la guía que se tiene muchas veces a la hora de una elección, que suele ser “la economía” que maneja el candidato; cuando demos ese paso, tendremos un cambio real y la garantía de un gobierno cercano a cada uno de nosotros. Nicolás Ariel Abelleira Tapia, DNI 32.049.598 - Viedma

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