Empleados de Edenor fueron amenazados por cortes a «colgados»
"No van a cortar más", les dijeron los delincuentes que los secuestraron y les seccionaron una falange a cada uno
«No van a cortar más», le dijeron en mensajes simultáneos los delincuentes que el lunes secuestraron y mutilaron a dos empleados de la firma Edenor que se encargaban de interrumpir el suministro eléctrico en la zona oeste del conurbano bonaerense a clientes morosos y «colgados». Así lo indicaron fuentes del caso, que indicaron que la fiscal de Morón Daniela Barrozo, a cargo momentáneamente de la UFI 8, ordenó una serie de diligencias para tratar de esclarecer el episodio que sufrieron Daniel Berón y Miguel Alfaro.
Precisamente, Berón aseguró que las amenazas que sufrían eran «normales, de todos lo días» y que lo único que llevan en la camioneta son «dos escaleras y una caja de herramientas». Pero no quiso dar precisiones directas del hecho a la espera de la investigación judicial.
Como derivación de este hecho, el jefe de la comisaría primera de Morón, comisario Aníbal Soria, fue puesto en disponibilidad por orden del Ministerio de Seguridad Bonaerense, a raíz de supuestas anomalías en su actuación en el caso. Concretamente, fuentes de la cartera que conduce León Arslanián dijeron que la medida se dispuso porque Soria habría «demorado 10 horas en denunciar el hecho a la Jefatura Departamental de Morón». Soria fue reemplazado interinamente por el comisario Guillermo Roleri, agregaron los voceros.
Todo ocurrió a las 6.30 del lunes, cuando los operarios se dirigían hacia la Matanza y fueron abordados en el Camino de Cintura, a la altura de la Iglesia Don Bosco, por los ocupantes de un Ford Escort que se hicieron pasar como policías. Armados, los delincuentes obligaron a uno de ellos a subir al Escort, mientras que al otro lo redujeron en la camioneta. Ya dentro de los vehículos los amenazaron, les cortaron a cada uno una falange del dedo índice y los abandonaron en cercanías del Hospital de Morón.
Por el momento hay pocos datos que sirvan para saber quiénes fueron los delincuentes: la camioneta en la que se movilizaban las víctimas aún no apareció, mientras que los empleados de la firma Radiotrónica, contratada por Edenor, fueron interrogados pero dijeron que no habrían podido ver las caras de sus atacantes, señalaron las fuentes consultadas.
«Los dos coincidieron en decir que, aunque fueron hechos separados, en distintos vehículos, a los dos les retorcieron el brazo hacia la espalda y sintieron un intenso dolor», señalaron las fuentes. Fue entonces cuando Berón y Alfaro sufrieron la respectiva amputación de una de las falanges del dedo índice.
En un claro mensaje mafioso, las víctimas escucharon la misma advertencia. «Hubo repetidas menciones a que no iban a cortar más la energía», señalaron. Los investigadores esperan ahora que se terminen de hacer las curaciones médicas correspondientes (necesitarían cirugía reparadora) para luego hacer una pericia que les permita determinar si el corte fue hecho con elementos similares, añadieron los voceros.